- El gran ganador con el encarecimiento sostenido de las Tarifas de Uso Aeroportuario en México es la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
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MONTERREY, NL.- El gran ganador con el encarecimiento sostenido de las Tarifas de Uso Aeroportuario (TUA) en México es la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, que recibe hasta el 9% de los ingresos de los concesionarios, mientras que éstos maximizan utilidades cobrando más a las aerolíneas y los pasajeros, señalaron expertos del sector.
Un estudio del Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI, por sus siglas en inglés), publicado en el 2025, advierte que, cuando un Gobierno eleva la recaudación a los grupos aeroportuarios, obliga indirectamente a éstos a imponer tarifas excesivas para cumplir con Hacienda y seguir siendo altamente rentables.
El documento no lo menciona explícitamente, pero algo similar hizo el Gobierno federal a finales del 2023 al subir las contribuciones aeroportuarias del 5% al 9% de los ingresos brutos del concesionario y, por ejemplo, la TUA doméstica en Monterrey se encareció 12.2% del 2024 al 2026, 4.7 puntos porcentuales más que la inflación.
“(Se recomienda) evitar procesos que den demasiada importancia a los pagos (del concesionario al otorgante), ya que pueden crear fragilidad, limitar la inversión y aumentar las tarifas para los usuarios finales”, se lee en el estudio.
Así, mientras más cobran GAP, OMA y ASUR por la TUA y servicios como el aterrizaje y revisión de pasajeros, más recauda la Federación y, a la vez, los operadores mantienen márgenes de utilidad neta sobresalientes, del 37.7%, 37.6%, 35.0% en el primer trimestre del 2026, respectivamente.
Y es que los concesionarios mexicanos gozan el privilegio de quedarse con el 100% de sus ganancias por las rentas de actividades comerciales de las terminales, de acuerdo con el ACI, modelo conocido como el de “doble caja”.
Si bien ese modelo es atractivo para los operadores porque incentiva el desarrollo de la oferta comercial, apuntó el ACI, también infla la TUA y los servicios aeroportuarios al eliminar la posibilidad de subsidiar parte de esos cobros, como sucede con una “caja única”, cuando las ganancias comerciales se utilizan para reducir las tarifas.
En el modelo opuesto, que opera en terminales europeas, si el aeropuerto es exitoso vendiendo souvenirs y alimentos, depende menos de los vuelos para ser rentable y resta presión financiera a los viajeros y las aerolíneas, agregó el ACI.
Otros especialistas coinciden en que el “perdedor” de este esquema son las aerolíneas, a las que se les arrebata competitividad y hasta se les acerca a la quiebra, ya que la TUA se incluye en los boletos de avión, y estos también son sumamente sensibles a los encarecimientos de insumos.
La SICT justifica la aprobación de las alzas a la TUA con que son necesarias para cumplir los planes quinquenales de mejora de los aeropuertos.
Sin embargo, los incrementos también se traducen en una mayor recaudación y, adicionalmente, la infraestructura mejorada regresa al Estado al terminar los 50 años de concesión, sin que éste tenga que desembolsar recursos públicos.




