- La dirección municipal de Ecología alertó sobre la disposición de residuos de manejo especial, cuyo manejo inadecuado genera hasta 10 sanciones semanales en Cancún.
IGNACIO CALVA
CANCÚN, Q. ROO.- La dirección de Ecología de Benito Juárez alertó sobre el problema persistente que se ha convertido la disposición de residuos de manejo especial, como grasas y aceites, cuyo manejo inadecuado genera hasta 10 sanciones semanales.
El titular de la dependencia, Fernando Haro, informó que se levantan entre 7 y 10 actas contra establecimientos, principalmente restaurantes, ante la ausencia o mal estado de trampas de grasa y fallas en los protocolos de desechos.
El funcionario municipal atribuyó estas omisiones al desconocimiento de los propietarios de negocios nuevos y a la alta rotación de personal que se tiene en el sector servicios.
Sin embargo, reconoció que existe también falta de interés de dueños y gerentes de los establecimientos para establecer protocolos claros, y capacitar a sus empleados en la correcta disposición de estos residuos para evitar sanciones.
Cuando los inspectores detectan una infracción, el protocolo establece la clausura inmediata del generador de contaminación (como la tarja o cocina) y el inicio de un proceso administrativo.
Además de la corrección obligatoria de instalaciones, al negocio involucrado se le aplican multas económicas.
En caso de reincidencia, pueden incrementarse hasta las 200 UMAs, que representan 23 mil 462 pesos aproximadamente.
Cuando se dan situaciones extremas de desacato, la autoridad puede proceder al cierre definitivo del establecimiento.
Haro Salinas destacó que el monitoreo no se limita a un área específica, ya que las actas se han levantado en locales pequeños de las regiones y en grandes áreas de preparación de alimentos en los establecimientos de la zona hotelera.
Además, se prepara una estrategia con la dirección de Comercio en la Vía Pública para supervisar a puestos ambulantes.
Los puestos fijos, semi fijos y rodantes, aunque carezcan de trampas fijas, están obligados a dar un destino final adecuado a sus aceites para evitar que terminen en coladeras o en la vía pública.
El servidor público municipal recordó que la gestión correcta de estos residuos es vital dada la naturaleza geológica de la Península de Yucatán.
Este territorio tiene sistemas acuíferos interconectados, y la filtración de grasas y aceites al subsuelo contamina directamente redes hídricas que desembocan en cenotes, lagunas y arrecifes de coral.
Para mitigar este impacto, la autoridad hizo un llamado a los comerciantes para contratar exclusivamente a empresas autorizadas en limpieza de trampas y retiro de residuos.
Recordó que la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA) cuenta con un padrón estatal de comercios certificados para garantizar que la disposición final de estos elementos se realice bajo las normas ambientales vigentes.




