- En un video en redes, el titular de la SEP, Mario Delgado, aseguró que los 2 mil 500 pesos de la beca ‘Rita Cetina’ eran enviados por la presidenta Sheinbaum.
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CIUDAD DE MÉXICO.- El vicecoordinador económico del Partido Acción Nacional (PAN) en San Lázaro, Héctor Saúl Téllez, pidió iniciar una investigación al secretario de Educación Pública, Mario Delgado, por un video en redes en el cual aseguró que los 2 mil 500 pesos de la beca ‘Rita Cetina’ eran enviados por la presidenta Sheinbaum.
El legislador consideró que lo dicho por el funcionario público no es un detalle, sino un hecho gravísimo, porque se prohíbe la promoción personalizada de servidores públicos en el artículo 134 de la Constitución.
Además, dijo, el artículo 223 del Código Penal Federal contempla el delito de peculado cuando un servidor público utiliza ilícitamente recursos públicos para promover su imagen política o social, la de un superior jerárquico o la de un tercero.
“Son recursos de los mexicanos. Convertir derechos sociales en propaganda personal no sólo es éticamente inadmisible. Puede tener consecuencias legales”, afirmó.
Héctor Saúl Téllez demandó investigar quién produjo y pagó el video, si se utilizaron recursos, personal o equipos públicos y quién autorizó atribuir personalmente a la mandataria federal un beneficio financiado por los mexicanos.
El legislador panista expresó que el dinero público no le pertenece a la presidenta y que los programas sociales no son regalos personales del gobierno.
“Si hubo recursos públicos utilizados para promover la imagen de la presidenta, ya no hablamos solamente de propaganda personalizada: podría existir responsabilidad penal”, indicó.
El martes pasado, Delgado publicó en redes sociales un video en el que informa que, a partir de ese día, iniciaría el depósito 2 mil 500 pesos de la beca ‘Rita Cetina’ a casi 10 millones de niñas y niños de escuelas primarias públicas, dinero que dijo “les manda la Presidenta como apoyo para útiles, uniformes. O ¿por qué no? Un buen libro”.
Héctor Saúl Téllez expuso que si bien es la autoridad la que determinará responsabilidades, nadie debe normalizar el uso de programas sociales con fines electorales o propagandísticos.
Insistió en que los programas sociales no tienen dueño, las becas no las regala un partido y la presidenta no manda dinero de su bolsillo.
“Son recursos de los mexicanos. Convertir derechos sociales en propaganda personal no sólo es éticamente inadmisible. Puede tener consecuencias legales”, afirmó.




