- La madre de Dafne Zapata Quintos exigió ayer la captura de más implicados en el feminicidio de su hija y acusó que las autoridades buscan cerrar el caso con “chivos expiatorios”.
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MONTERREY, NL.- La madre de Dafne Zapata Quintos exigió ayer la captura de más implicados en el feminicidio de su hija y acusó que las autoridades buscan cerrar el caso con “chivos expiatorios”, pese a que sólo han detenido a tres personas.
Al encabezar una manifestación en el Centro de Monterrey, la mamá de la menor de 13 años afirmó que la Fiscalía de Tamaulipas pretende frenar el caso y dejar en la impunidad al resto de la red que operaba en la academia militarizada Marina Doenitz.
Quintos sostuvo que el crimen no fue un hecho aislado ni responsabilidad exclusiva de los directivos detenidos, sino de una estructura de personal -entre instructores, colaboradores y área médica- que participaba en las agresiones dentro del plantel en Ciudad Madero.
“Hay tres detenidos, pero es toda una familia completa, los Mora y los Ponce, los que manejaban esta institución particular”, denunció la madre al término de la marcha en la Macroplaza.
La denunciante hizo referencia a los vínculos entre el director de la academia y la encargada del área femenil, afirmando que parientes y colaboradores de ambos participaban en las agresiones y la operación del internado.
Hasta el momento, la Fiscalía estatal ha procesado por feminicidio al director Jorge Luis, a la encargada Estrella y a una alumna de 18 años identificada como Danna Yanina, a quienes un juez dictó prisión preventiva.
“Me faltan muchos presos y me quieren dar ahora sí que chivos expiatorios para que no siga la investigación. Son de siete a ocho implicados entre mayores y menores de edad, voy por todos”.
La madre denunció además haber enfrentado presiones directas por parte de las autoridades ministeriales durante el proceso, acusando que personal de la Fiscalía ha intentado frenar sus exigencias públicas y la difusión del caso.
Acompañada por familiares y ciudadanos, Quintos reiteró que continuará recorriendo diversos estados del País para mantener la presión mediática y evitar que las autoridades brinden protección o den carpetazo a favor de los involucrados que siguen libres.
“Era mi única hija de 13 años y me la mataron; ocho personas no podían con ella porque era una niña atleta”, expresó conmovida.
“Yo necesito a mi bebé conmigo, pero ella ya no está, y si las autoridades no hacen su trabajo, yo no me voy a callar hasta que caigan todos”.




