- La reaparición del gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax) ha dejado de ser una preocupación exclusiva del sector ganadero para convertirse también en un asunto de salud pública.
MAR Y SOL CHABLÉ
MÉRIDA, YUC.- La reaparición del gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax) ha dejado de ser una preocupación exclusiva del sector ganadero para convertirse también en un asunto de salud pública.
En Yucatán, los registros de miasis cutánea y cavitaria en seres humanos han mostrado un incremento acelerado.
De acuerdo con los reportes de Vigilancia Epidemiológica de la Secretaría de Salud federal y de la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY), la entidad acumula 37 casos confirmados de miasis por gusano barrenador en seres humanos.
Esta cifra coloca a Yucatán entre las cinco entidades del país con mayor incidencia de este parásito.
Los primeros casos en humanos dentro de la entidad fueron notificados a mediados de 2025, con registros iniciales en municipios como Izamal, Progreso y Mérida.
La presencia de la larva se ha extendido paulatinamente tanto a zonas rurales afectadas por el brote pecuario como a áreas periurbanas de la entidad.
La infestación ocurre cuando la mosca adulta deposita sus huevos en heridas abiertas, mucosas o cavidades del cuerpo, como los oídos o la nariz. A diferencia de otras larvas, el gusano barrenador se alimenta de tejido vivo, lo que puede provocar lesiones profundas, dolor intenso e infecciones secundarias.
El tratamiento médico aplicado en unidades del sector salud, como el Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán, contempla la extracción quirúrgica o manual de las larvas, con el objetivo de eliminar todos los gusanos alojados en la herida o cavidad afectada.
Una vez extraídas las larvas, se realiza una limpieza minuciosa de la zona y se retira el tejido afectado, incluyendo aquel que presenta necrosis, además de realizar la curación de los bordes de la herida cuando es necesario.
En cuanto al tratamiento farmacológico, se contempla la administración de antiparasitarios, como la ivermectina, según la valoración clínica, acompañados de antibióticos de amplio espectro para combatir o prevenir infecciones bacterianas secundarias.
Para contener la propagación del vector, la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY), en conjunto con la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), mantiene activos diversos frentes de acción.
Entre ellos se encuentra la liberación masiva de machos estériles producidos en plantas especializadas, con el objetivo de interrumpir el ciclo reproductivo de la mosca Cochliomyia hominivorax.
También se mantiene una inspección sanitaria estricta en el transporte de ganado, así como labores de monitoreo en campo, tanto en rancherías como en comunidades rurales.




