- El Ayuntamiento de Benito Juárez inició formalmente el despliegue de vigilancia para la temporada de Cuaresma y Semana Santa.
IGNACIO CALVA
CANCÚN, Q. ROO.- Con el cierre de las festividades del Carnaval, el Ayuntamiento de Benito Juárez inició formalmente el despliegue de vigilancia para la temporada de Cuaresma y Semana Santa.
José Gamaliel Canto Cambranis, director de Comercio y Servicios en la Vía Pública, anunció una estrategia de dos ejes: el control sanitario en la venta de productos del mar y la regulación de vendedores en zonas religiosas y turísticas.
Los operativos, que arrancaron coincidiendo con el Miércoles de Ceniza, mantienen presencia en horarios matutinos y vespertinos, con especial énfasis en los mercados municipales.
En estos puntos, la autoridad verifica que los comerciantes que solicitan permisos temporales cumplan estrictamente con la licencia sanitaria y tarjeta de salud vigentes, requisitos indispensables para garantizar la seguridad alimentaria en el consumo de pescados y mariscos.
Durante la Semana Santa, la Dirección intensificará la vigilancia en las iglesias de mayor afluencia, como las ubicadas en el Parque de Las Palapas y la zona de El Crucero. El objetivo es ordenar el incremento de vendedores de artículos religiosos, palmitos y alimentos que tradicionalmente buscan instalarse en las inmediaciones de los templos.
El operativo tendrá una zona de “tolerancia cero” en la Zona Hotelera y áreas de playa, donde la dirección actuará principalmente en las zonas de accesos a playas y otros espacios fuera de la zona federal.
“En la zona periférica y de playa no está permitida la venta de ningún producto. Durante los eventos de la crucifixión, procedemos al retiro inmediato de quienes intenten comercializar alimentos, frutas o bebidas hidratantes”, advirtió Canto Cambranis.
Para mantener el orden urbano, el sistema de solicitud de permisos temporales por festividades ya se encuentra abierto. La dependencia estima una emisión de aproximadamente 28 permisos especiales, cifra similar a la del año pasado.
Estos documentos asignan espacios específicos en los alrededores de las zonas solicitadas para evitar el colapso de las vialidades y accesos a recintos religiosos.
El director aclaró que el retiro de comerciantes se enfoca principalmente en aquellos vendedores ambulantes que, sin contar con la asignación de espacio correspondiente, se desplazan hacia las sedes de los eventos religiosos buscando aprovechar las aglomeraciones. Se estima un promedio de retiro de entre 10 y 15 vendedores por sede en caso de no contar con la documentación requerida.


