- Sin revisiones invasivas, procedimientos dolorosos y, lo más importante, sin estigmas, una nueva prueba rápida detecta el Virus del Papiloma Humano (VPH) en sólo 30 minutos.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Sin revisiones invasivas, procedimientos dolorosos y, lo más importante, sin estigmas, una nueva prueba rápida detecta el Virus del Papiloma Humano (VPH) en sólo 30 minutos.
Se trata de un desarrollo del Laboratorio Nacional de Soluciones Biomiméticas para Diagnóstico y Terapia (Lansbiodyt), parte de la Facultad de Ciencias de la UNAM, que busca facilitar el acceso a un servicio preventivo hasta ahora sólo disponible en los laboratorios.
“Nosotros decimos: democratizar el diagnóstico clínico”, manifiesta en entrevista Tatiana Fiordelisio, bióloga y doctora en Ciencias Biomédicas, responsable del Lansbiodyt.
“Siempre ha sido el objetivo que cualquiera en cualquier lado se lo pueda hacer (un test de detección) de manera fácil, barata, sencilla”, agrega la especialista respecto a este desarrollo con una década de amplio trabajo detrás.
Al igual que una PCR, hoy tan conocida luego de los años de pandemia de Covid-19, la del Lansbiodyt también es una prueba molecular que detecta el material genético del VPH; es decir, identifica el virus.
Esto es una diferencia importante con el examen de Papanicolaou, una de las formas en que tradicionalmente se ha diagnosticado esta infección de transmisión sexual estrechamente vinculada con el desarrollo de distintos tipos de cáncer, incluido el cervicouterino, pero también el de ano, vulva, vagina, pene y hasta algunos de boca y de garganta; orofaríngeo.
El problema con el Papanicolau, explica Fiordelisio, es que la detección que hace del VPH en las células cervicales ocurre una vez que ya se generaron cambios celulares; “eso quiere decir que esa persona ya tiene lesiones, ya hay que intervenir, y muchas veces se hace cuando (la carcinogénesis) ya está muy avanzada”, advierte la científica.
“La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya dijo desde el año pasado que todos los países lo que deberíamos de hacer es detectar al virus, no la transformación celular. Porque si detectas al virus estás a tiempo de hacer muchas cosas”, prosigue.
“Pero hasta el momento la detección del virus sólo es posible por la técnica PCR, que es muy cara, necesita equipo especializado costoso y también personal capacitado para hacerla”.
Sumado a ello, tanto Papanicolau como la prueba PCR para VPH implican una exploración pélvica con un espéculo vaginal para poder tomar la muestra del cuello uterino, lo cual, además de doloroso, llega a ser incómodo en otros sentidos.
“En esta sociedad en la que estamos, pues hay un problema moral y social en torno a ello; vas a ir con un doctor, que seguro es hombre, y vas a estar ahí en la silla con las piernas totalmente separadas. Luego el espéculo, que lo conocemos como pato, es muy doloroso, muy molesto”, refrenda Fiordelisio.
“Entonces, no es nada, nada, nada motivante. Sólo el 16 por ciento de las mujeres nos hacemos esa prueba en México”.
Fue ante tal panorama que los investigadores del Lansbiodyt decidieron enfocar hacia VPH el proyecto de pruebas rápidas por medio de un biosensor que desde 2016 han desarrollado. En la pandemia, de hecho, pudieron adaptarlo para hacer una prueba rápida de detección del SARS-CoV-2 (REFORMA, 15/04/2020) con la que llevaron a cabo arriba de 40 mil atenciones.
Ahora han conseguido identificar la presencia del VPH, específicamente de 25 tipos de alto riesgo -entre los más de 200 que se conocen de este virus-, a partir de una auto toma que cada mujer se puede realizar.
“Nos ha dado muy buenos resultados en las primeras pruebas que hicimos con material controlado en laboratorio. Ahora lo que estamos haciendo es probarlo ya con muestras humanas, es decir que lo adaptamos para que en 30 minutos nos diera la información de si existe o no la presencia del virus a partir de su material genético”, refiere Fiordelisio.
“Una misma puede tomarse su muestra con un cepillito, que es muy fácil de usar; vas al baño y tú te tomas la muestra”, reitera.
Esa muestra se coloca en una solución líquida con detergentes que rompen el virus para, por un lado, evitar contagios, y, por otro, dejar expuesto el material genético a identificar.
Esto es parte de las lecciones que les dejó haber podido probar el biosensor durante la contingencia sanitaria por Covid-19, casi a manera de prueba piloto.
“Eso nos permitió adaptarlo, entender bien cómo funcionaban las muestras, entender bien dónde estaba el potencial, dónde podríamos mejorar, y una cosa que mejoramos fue justamente el líquido de la toma de muestra, entonces nos dio mejores resultados.
“Creo que nos pasó lo mismo que a los de las vacunas: como teníamos muchas muestras, pudimos mejorar y aprender muy rápidamente”, celebra la responsable del Lansbiodyt. “Incluso aprendimos, cosa que no teníamos en ese momento, cómo el usuario mismo podría hacer todo solito”.
La científica reconoce que, como con toda prueba, existe aquí también cierto margen de error. A partir de lo observado en los ensayos con una versión sintética del VPH, este desarrollo tendría un 80 por ciento de precisión; “ahora con las muestras humanas tenemos que mantener ese porcentaje para que sea bueno y confiable”, dice Fiordelisio.
Justo en este momento están llevando a cabo esa validación a través de las muestras de mujeres interesadas que se aproximen al equipo de investigadores.
“Lo que hacemos es que a las personas que nos están apoyando con sus muestras les damos un resultado de PCR, porque es el aprobado por Cofepris y para el que tenemos permiso. Y su muestra, si están de acuerdo con un consentimiento informado, la utilizamos para validar el biosensor.
“Una vez que hayamos juntado cerca de 3 mil muestras que se requieren, ese expediente lo llevamos a Cofepris. Y entonces sí, cuando tenga esa aprobación, pues es algo que ya podemos ofertar y que esperamos ver en cualquier clínica de farmacia, en cualquier clínica chiquita, en cualquier lado”, remarca Fiordelisio, quien comparte que incluso ya tienen previsto cómo producir y comercializar la prueba.
A través del sitio lansbiodyt.unam.mx se puede acceder a la página para concretar una cita con los investigadores y aportar una muestra que, además de revelar si se tiene VPH o no, contribuirá a hacer de un diagnóstico tan importante como éste algo mucho más democrático.


