- La escasez de operadores se ha convertido en el principal obstáculo para la modernización y expansión del transporte público en Quintana Roo.
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q. ROO.- La escasez de operadores se ha convertido en el principal obstáculo para la modernización y expansión del transporte público en Quintana Roo.
Actualmente, la empresa Autocar enfrenta un déficit cercano a los 300 conductores, mientras que en todo el sector la carencia supera las mil 200 personas. Esta situación limita la posibilidad de ampliar rutas, fortalecer la cobertura y mejorar la calidad del servicio en distintas zonas del estado.
El director de la compañía, Santiago Carrillo Sánchez, reconoció que, aunque existe un ambicioso proyecto de renovación del sistema, su crecimiento depende directamente de la disponibilidad de personal capacitado.
“Si tuviéramos más operadores, podríamos ampliar rutas y fortalecer el servicio”, afirmó.
Ante este panorama, la empresa lanzó un llamado a la ciudadanía interesada en integrarse como conductores, incluso sin experiencia previa.
Carrillo Sánchez explicó que Autocar cuenta con un programa de capacitación integral que permite formar a los aspirantes desde cero, proporcionándoles las herramientas necesarias para desempeñarse en la conducción de unidades de transporte público.
“Los recibimos sin experiencia y los capacitamos para que aprendan a manejar de manera profesional”, puntualizó.
A pesar del déficit, la compañía mantiene su participación en el proyecto de modernización del transporte público en coordinación con el Instituto de Movilidad de Quintana Roo (Imoveqroo).
El proceso se encuentra actualmente en fase de análisis técnico, tras seis meses de pruebas con distintos modelos de autobuses, con el objetivo de definir cuál es la tecnología más adecuada para las condiciones de la entidad.
El directivo adelantó que en aproximadamente 15 días podrían anunciarse decisiones relevantes sobre la incorporación de nuevas unidades al parque vehicular.
Aunque evitó detallar montos de inversión, subrayó que se trata de un proyecto de gran alcance, indispensable para elevar la calidad del servicio.
Durante el periodo de pruebas, la respuesta de los usuarios ha sido favorable, ya que las nuevas unidades ofrecen mayor comodidad, mejor accesibilidad y condiciones más seguras de traslado, destacó.
Sin embargo, la implementación integral del proyecto —que contempla ajustes en rutas, paraderos y aspectos operativos— dependerá en gran medida de contar con el número suficiente de operadores para poner en marcha las unidades.
Carrillo Sánchez reiteró que en las próximas semanas se darán a conocer más detalles sobre el plan de modernización. No obstante, insistió en que el reto inmediato es cubrir el déficit de conductores, condición indispensable para que las mejoras proyectadas puedan concretarse y sostenerse en el tiempo.


