- El proyecto del Plan General de Desarrollo adopta el enfoque de la Cuarta Transformación y plantea continuar los programas del actual gobierno para guiar el crecimiento urbano.
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CIUDAD DE MÉXICO.- El proyecto del Plan General de Desarrollo (PGD), documento que tendría que dirigir el crecimiento urbano de la Capital para los siguientes 20 años, terminó por apropiar el lenguaje de la denominada Cuarta Transformación y asumir la continuidad de los programas de la actual Administración.
El documento, que debía ser elaborado por el Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva (IPDP) -el cual cuenta con autonomía técnica-, se encuentra sometido a un proceso de consulta que debió ser ampliada ya en dos ocasiones ante los cuestionamientos de activistas vecinales y especialistas, quienes advirtieron de plazos acotados.
El PGD es un pendiente que se arrastra desde la anterior Administración capitalina y que tendría que haber entrado en vigor en 2020.
En el borrador que se presentó en aquel entonces, que entonces tenía 288 páginas, palabras como transformación y bienestar tenían una menor presencia, con 17 y 45 apariciones en el texto, respectivamente.
En el proyecto actual que suma 505 páginas la palabra transformación aparece 140 veces sin considerar el índice y, de hecho, se le da un carácter central, pues se refiere que el PGD se basa en 22 líneas de transformación.
En tanto, el término bienestar aparece 308 veces.
La activista Josefina Mac Gregor, directora de Suma Urbana, subrayó que estos términos, asociados al lenguaje que utiliza Morena, no cuentan con una justificación técnica adecuada.
“Las palabras usadas se repiten en el documento, sin un sustento de su significado, son palabras expresadas en vacío, no se reflejan en propuestas ni, importante, en elementos que le den a la ciudadanía certeza de la toma de decisiones de usos de suelo, planeación, zonificación, sustentabilidad, agua, áreas verdes”, comentó Mac Gregor.
Una de las figuras más polémicas que introdujo el instrumento en su elaboración actual es el de Casas de Gobierno, que son oficinas de la Administración central que deberán repartirse en todas las alcaldías, lo que replica un modelo que fue propuesto por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada.
Diputados de Oposición han señalado que dichas casas, previstas por el PGD, podrían implicar actos de proselitismo.
Mac Gregor subrayó que aún se desconoce los alcances de los encuentros vecinales que podrían llegarse a sostener a través de esta figura.
“Las Casas de Gobierno harán asambleas de opinión, que no sabemos cómo van a hacer y podrán decidir ahí dónde construir nueva vivienda, ahí desconocen la infraestructura, la sustentabilidad, los usos de suelo, los riesgos del subsuelo”, alertó.
Pablo Yanes, titular de la Secretaría de Planeación, Ordenamiento Territorial y Coordinación Metropolitana, rechazó la semana pasada que las Casas de Gobierno busquen interferir en las atribuciones de las alcaldías.
Anavel Monterrubio, investigadora de la UAM, advirtió que la mimetización del PGD con las políticas de la CDMX muestran que el objetivo de que la Planeación quedara en manos de la ciudadanía fue abandonado.
“¿Por qué surgió el Instituto de Planeación? Precisamente para superar esta parte de que el gobierno central controle todo el mecanismo de planeación”, subrayó.
“El Plan General de Desarrollo debe trascender el esquema del Gobierno en turno y eso es lo que no se está logrando”.
RECLAMAN UNA CONSULTA REAL
Vecinos se movilizaron ayer en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, donde advirtieron una consulta con poca participación ciudadana y que se realiza con el único objetivo de cumplir un trámite.


