- Las propuestas incluyen el desarrollo de biofertilizantes, bioplásticos, biocombustibles, materiales de construcción, compuestos farmacéuticos y aditivos alimentarios, lo que permitiría diversificar las cadenas de valor vinculadas a esta macroalga.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
CIUDAD DE MÉXICO.- Investigadores de la Red Ecos de Sargazo presentaron avances científicos y tecnológicos que buscan transformar la llegada masiva de esta macroalga al Caribe mexicano en una oportunidad para el desarrollo de una industria nacional basada en su aprovechamiento.
Durante una reunión encabezada por la titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), Rosaura Ruiz Gutiérrez, especialistas y representantes del sector empresarial acordaron fortalecer la colaboración para impulsar tecnologías capaces de convertir al sargazo en materia prima para diversos sectores productivos.
La Red Ecos de Sargazo, coordinada por la Secihti en colaboración con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), reúne a 155 investigadoras e investigadores de más de 25 instituciones en 12 entidades del país, además de universidades internacionales.
198 INICIATIVAS PARA APROVECHAR EL SARGAZO
En el eje de aprovechamiento sustentable, los especialistas analizaron alternativas para utilizar el sargazo como materia prima y detectaron al menos 198 iniciativas con aplicaciones potenciales en la industria alimenticia, farmacéutica, energética y de la construcción, entre otras áreas productivas.
Estas propuestas incluyen el desarrollo de biofertilizantes, bioplásticos, biocombustibles, materiales de construcción, compuestos farmacéuticos y aditivos alimentarios, lo que permitiría diversificar las cadenas de valor vinculadas a esta macroalga.
En este eje participan 32 investigadoras e investigadores de 11 instituciones, quienes trabajan en la maduración tecnológica y transferencia de conocimiento para llevar estos proyectos hacia aplicaciones industriales.
Como parte de estas propuestas, Lorena Amaya Delgado, directora del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco (CIATEJ), presentó el diseño de una biorrefinería basada en sargazo, concebida como una instalación autosustentable en consumo de agua y energía.
El modelo contempla la capacidad de procesar al menos 20 toneladas diarias de sargazo húmedo, con el objetivo de producir biogás y al menos siete subproductos industriales: laminados, alginatos, fucoidanos, biocarbón, bioetanol, biofertilizantes y bioplásticos.
Este esquema busca impulsar un modelo de economía circular, al reducir los impactos ambientales derivados de la acumulación del sargazo en las costas y generar oportunidades económicas para Quintana Roo.

MONITOREO Y PRONÓSTICO
En el eje de sistema de monitoreo y pronóstico, donde participan 62 investigadoras e investigadores de 11 instituciones, se identificaron capacidades científicas nacionales para anticipar la llegada del sargazo en diferentes escalas, tanto oceánicas como costeras.
La investigadora Abigail Uribe Martínez, de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), señaló la necesidad de fortalecer la generación sistemática de datos y el desarrollo de modelos nacionales que permitan mejorar la predicción de arribazones.
IMPACTOS EN SALUD Y EMISIONES
El eje de emisiones y daños a la salud, integrado por 16 investigadoras e investigadores de seis instituciones, trabaja en la medición de gases tóxicos como ácido sulfhídrico y amoniaco, liberados durante la descomposición del sargazo.
Actualmente existe una infraestructura inicial con tres estaciones de monitoreo ambiental ubicadas en Cancún, Akumal y Mahahual.
El investigador Óscar Augusto Peralta Rosales, del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático, propuso ampliar este sistema para medir tanto la concentración ambiental de gases como la exposición de las personas que trabajan en la recolección del alga.
Además, se elaboró un protocolo para evaluar el impacto de estas emisiones en la salud humana, el cual será encabezado por el Instituto Nacional de Salud Pública. Paralelamente se desarrolla una aplicación móvil para alertar sobre zonas con altos niveles de ácido sulfhídrico.

INVESTIGACIÓN SOBRE ECOSISTEMAS
El eje de biología, biodiversidad e impactos en ecosistemas, con la participación de 45 investigadoras e investigadores de ocho instituciones, busca ampliar el conocimiento científico sobre el fenómeno del sargazo y sus efectos en el medio ambiente.
La investigadora Laura Elena Carrillo Bibriezca, del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), explicó que los estudios se enfocan en tres componentes: oceánico, costero y socioambiental.
Las investigaciones analizan la biología y biodiversidad del sargazo en mar abierto, su interacción con variables ambientales, así como los impactos en arrecifes, pastos marinos, manglares y calidad del agua en zonas costeras.
También se documentan percepciones sociales, vulnerabilidades y capacidades locales para enfrentar las llegadas masivas de la macroalga.
Los estudios se sustentan en datos físicos, químicos y biológicos obtenidos durante dos campañas oceanográficas coordinadas por el Instituto Mexicano de Investigación en Pesca y Acuacultura Sustentables (IMIPAS), de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.
ALIANZA CON EL SECTOR EMPRESARIAL
En una reunión posterior con empresarios de Quintana Roo, representantes del sector hotelero señalaron que el principal reto será consolidar un mercado y cadenas de valor para los productos derivados del sargazo.
Ignacio Muñoz, CEO de The Seas We Love y representante de hoteleros de la Riviera Maya, consideró que la participación del sector turístico será clave para transformar el sargazo en una oportunidad económica para la región.
La Secihti, la Red Ecos de Sargazo y representantes empresariales acordaron trabajar de manera conjunta para impulsar tecnologías que puedan convertirse en pilares de una industria nacional basada en el aprovechamiento del sargazo.


