- El posible desabasto de microprocesadores y chips dependerá en gran medida de cuánto se prolongue el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
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CIUDAD DE MÉXICO.- El posible desabasto de microprocesadores y chips dependerá en gran medida de cuánto se prolongue el conflicto entre Estados Unidos e Irán, por lo que aún es temprano anticipar los riesgos para las empresas del sector tecnológico, afirmó Enrique Espinoza de los Monteros, director regional de NielsenIQ, empresa especializada en análisis de consumo.
El especialista explicó que el impacto dependerá principalmente de la duración del conflicto y de las condiciones logísticas en la región.
“Si, como ha señalado Donald Trump, el estrecho se libera en los próximos meses, podríamos ver una caída breve y una recuperación rápida. Pero si el conflicto se prolonga, como ocurrió con la guerra entre Rusia y Ucrania, podríamos enfrentar una situación similar a la escasez registrada durante la pandemia”, comentó.
Añadió que un eventual desabasto dependerá también de la presión de la demanda global y de la duración del conflicto en Medio Oriente.
No obstante, factores como aranceles, el aumento en los precios del petróleo o mayores costos de financiamiento podrían afectar la compra de productos tecnológicos en el mercado mexicano.
“Uno de los riesgos es el incremento en los precios de los insumos. El petróleo, por ejemplo, influye en la producción de plásticos necesarios para los componentes de los electrodomésticos”, explicó.
Espinoza de los Monteros señaló que existe incertidumbre sobre el alcance del impacto, ya que diversas materias primas han comenzado a encarecerse y existe la posibilidad de que se presenten presiones en el suministro.
Sin embargo, indicó que muchas empresas del sector tecnológico suelen anticipar la compra de componentes para asegurar sus cadenas de producción, lo que podría mitigar los efectos de un conflicto de corta duración.
En el caso del mercado de productos tecnológicos y bienes duraderos -como celulares, computadoras, refrigeradores y televisores inteligentes, por ahora no se prevé un desabasto.
De hecho, el año pasado el mercado de bienes tecnológicos duraderos registró un crecimiento de 9 por ciento en ventas respecto al año previo.
Para 2026 se espera que la tendencia continúe al alza, impulsada por el reemplazo de dispositivos adquiridos hace cinco años durante el periodo de compras masivas registrado en la pandemia.
La semana pasada, la firma global de gestión de activos Franklin Templeton advirtió que la cadena de producción de chips y microprocesadores podría verse afectada por la guerra en Medio Oriente y por un eventual bloqueo de Estrecho de Ormuz.


