- En Viaducto Tlalpan, en inmediaciones del Estadio Azteca, se registra una escena inusual: decenas de piperos esperan formados hasta siete horas para cargar agua en la garza de Huipulco.
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CIUDAD DE MÉXICO.- En Viaducto Tlalpan, en inmediaciones del Estadio Azteca, se registra una escena inusual: decenas de piperos esperan formados hasta siete horas para cargar agua en la garza de Huipulco, debido al cierre de pozos ilegales en el Estado de México.
Los operadores de los camiones cisterna explicaron a REFORMA que la clausura que realizaron autoridades a varios extractores hídricos de la entidad, a finales de 2025, ocasionó que piperos mexiquenses recurrieran a este sitio de la Alcaldía Tlalpan.
La migración a este punto, situado a 585 metros de distancia del Coloso de Santa Úrsula, ha provocado que los operadores esperen por horas para abastecerse, cuando antes tardaban una hora.
“En un principio, sí había problemas porque se querían meter los carros (las pipas del Edomex), se querían brincar.
“Entonces, se llegó a un arreglo con ellos que iban a cargar pero siempre y cuando tenían que formarse conforme íbamos nosotros, de casa. Se les dio chance de cargar”, dijo Alfredo Sánchez, conductor de una unidad de 20 mil litros.
A lo largo de la vialidad pueden verse decenas de camiones cisterna, algunos de estos, balizados con logos del Gobierno de la Ciudad y alcaldías.
Por cada 10 mil litros, deben pagar a autoridades capitalinas mil pesos, con lo cual pueden abastecerse en la garza que se ubica en Avenida Acueducto, en las inmediaciones del Estadio Azteca.
El líquido lo acostumbran a vender a plazas comerciales, negocios o colonias que padecen escasez.
“Muchas de allá (del Edomex) vienen para acá y por eso son más pipas, hay que esperar más tiempo y se tarda esto mucho, ya es muy tardado”, remarcó Sánchez.
Vecinos de Huipulco coincidieron que incrementó la presencia de camiones cisterna en la garza, a la que acuden operadores con unidades que pueden almacenar hasta los 40 mil litros.
Advirtieron que, debido a la alta demanda, algunos piperos revenden el agua entre sí en calles del Pueblo de Huipulco.
Cerca de ese punto, se encuentra el Pozo Xochimilco 30.
Abigail Martínez, profesora de la Red de Investigación del Agua de la UAM, planteó que un evento como el Mundial de Fútbol puede incentivar un mercado ilegal del agua, en donde los piperos buscan explotar el acuífero para atender la demanda que conlleva un evento de esta magnitud.
“La gente ya de por sí recurre al sistema de pipas y hay sistemas de pipas que evidentemente cumplen con todas las reglas, pero también hay un mercado negro del pipeo, hay que decirlo abiertamente.
“Este evento deportivo puede exacerbar la demanda del mercado negro del agua, eso es un hecho”, comentó la docente.


