- Tras un seguimiento y labores de inteligencia que iniciaron en octubre de 2024, elementos de élite de la Marina capturaron a Audias Flores Silva, “El Jardinero”.
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CIUDAD DE MÉXICO.- Tras un seguimiento y labores de inteligencia que iniciaron en octubre de 2024, elementos de élite de la Marina capturaron a Audias Flores Silva, “El Jardinero”, mientras ofrecía una fiesta a sus subalternos en su rancho en la localidad de “El Mirador”, en Nayarit, afirmaron fuentes de seguridad.
La detención del capo, quien se perfilaba para suceder a Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, al frente del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), se realizó durante un operativo que combinó inteligencia naval, vigilancia aérea con drones y un despliegue de 500 elementos, entre ellos de fuerzas especiales navales.
El rancho donde se realizó la intervención, que concluyó sin heridos ni daños colaterales, había sido identificado previamente como punto de reunión periódica de mandos regionales, lo que permitió a las autoridades definir el momento de mayor concentración de operadores para ejecutar la acción sin dispersión del objetivo.
Los efectivos fueron movilizados en caminos de terracería y zonas de maleza, donde avanzaron en células pequeñas para evitar alertar a los escoltas del capo. La estrategia buscó cercar el inmueble sin generar movimientos visibles que detonaran una reacción armada o la fuga del capo, que participaba en un festejo tras una reunión con subalternos.
La intervención se ejecutó tras semanas de monitoreo aéreo y terrestre, con apoyo de drones que permitieron ubicar accesos, rutas de escape y la distribución de los asistentes dentro del rancho.
Las fuentes indicaron que el caso de “El Jardinero” ha sido uno de los más prolongados del Gobierno federal, ya que estaba bajo seguimiento desde el inicio de la Administración de la Presidenta Claudia Sheinbaum.
Durante ese periodo, el capo se desplazó de forma constante entre Zacatecas, Guerrero, Nayarit, Jalisco y Michoacán, lo que complicó su localización y obligó a un esquema de vigilancia interinstitucional.
Flores Silva era identificado como ex jefe de seguridad de “El Mencho” y como operador clave del CJNG en la región del Pacífico, con control en Nayarit y presencia en corredores estratégicos para el trasiego de drogas.
Las autoridades federales lo ubican como responsable de coordinar la producción de metanfetamina y el traslado de cargamentos hacia Estados Unidos, además de operar redes logísticas que incluyen pistas clandestinas, vehículos de carga y rutas terrestres.
El detenido cuenta con una orden de extradición a Estados Unidos por delitos contra la salud y portación de arma de fuego, así como con una orden de reaprehensión vigente en México desde 2024 por homicidio.
Fuentes consultadas indicaron que el despliegue de marinos incluyó el establecimiento de anillos de seguridad en caminos secundarios y brechas de acceso, con el fin de impedir cualquier intento de escape hacia zonas serranas cercanas.
De manera paralela, equipos de inteligencia mantuvieron monitoreo en tiempo real de comunicaciones y movimientos en la zona para anticipar reacciones del círculo cercano del capo.
Fuentes federales señalaron que la operación buscó evitar a toda costa un enfrentamiento armado, debido a la presencia de civiles en el lugar, lo que obligó a privilegiar el factor sorpresa y la contención silenciosa del perímetro.
En el plano operativo, la detención forma parte de una estrategia enfocada en debilitar estructuras regionales del CJNG mediante la captura de mandos intermedios y operadores logísticos, considerados clave para el funcionamiento del grupo criminal en rutas de producción y trasiego.
La zona donde fue detenido es considerada estratégica por su cercanía con corredores que conectan la franja del Pacífico con el Bajío y el norte del País, lo que la convierte en un punto relevante para la movilidad de cargamentos ilícitos.
El caso se inscribió en un contexto de presión bilateral en materia de combate al narcotráfico, particularmente por el flujo de metanfetaminas y opioides hacia Estados Unidos, lo que ha llevado a reforzar mecanismos de intercambio de información entre ambos países.
Hasta ayer, no se reportaron enfrentamientos posteriores a la detención, aunque fuentes de seguridad indicaron que se mantiene vigilancia en la región para evitar escaladas de violencia asociadas a la captura.


