- Las Águilas del América resurgieron de las cenizas y con un par de penales empataron 3-3 contra Pumas en la ida de los Cuartos de Final.
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CIUDAD DE MÉXICO.- Cual Ave Fénix, las Águilas del América resurgieron de las cenizas y con un par de penales empataron 3-3 contra Pumas en la ida de los Cuartos de Final.
Cuando parecía en la lona, tras una desventaja de dos goles, el octavo sitio de la Fase Regular se negó a rendirse contra el líder, en el Coloso de Santa Úrsula.
Un empate que obliga al América a ganar el domingo en territorio puma si quiere ser semifinalista, pero en lo anímico el resultado se percibió como una victoria.
Por eso, en la recta final el estadio se cimbró con el apoyo a las Águilas, el grito homofóbico contra Keylor Navas, el “¡llora, llora, llora La Rebel!” que tan orgullosos entonaban los azulcremas.
América se repuso a los goles casi al inicio y final del primer tiempo, a la ausencia de Brian Rodríguez y la lesión de Cristian Borja, a la grotesca tarde de su portero Rodolfo Cota.
A punto del nocaut, 3-1 abajo, regresó a la vida con los goles de penal acertados por Henry Martín y Alejandro Zendejas, al 78′ y 85′, en claras infracciones de Adalberto Carrasquilla y Nathan Silva.
Antes de eso, mucho antes quizá, a los auriazules todo les salía. El equipo que arrebató el liderato en la última jornada se puso en ventaja apenas al minuto 5 por un error de Borja en la salida, al 44′ recuperó la delantera con una pifia de Cota y al 52′ pegó nuevamente con un tiro que techó al portero.
Pumas, por el contrario, dibujaba en el Coloso la historia de todo su torneo. Esos jugadores repudiados y que pintaban como antihéroes ahora lastimaron al América con sus goles: Juninho, Uriel Antuna y Jordan Carrillo.
En los Clásicos, por más que parezca cliché, se equilibran las fuerzas.
Por eso, un plantel tan mermado como el azulcrema empató con el tanto de Isaías Violante al 13′, tras una falla de Álvaro Angulo al techarse, y después con esas jugadas provocadas por Carrasquilla y Nathan.
Un partido en el que los aficionados se estremecieron con el disparo de Zendejas al travesaño como en el tiro de Robert Morales con el marco abierto tras la precipitada salida de Cota.
Una semana para que se defina una serie con mucha adrenalina, en la que a los Pumas les basta un empate para ser semifinalistas, aunque ayer quedó claro que nada está escrito cuando enfrentan al América.



