- Con un inventario de casi 2 millones de cabezas de ganado que dejaron de exportarse a Estados Unidos por el cierre de la frontera norte, México enfrenta el reto del reordenamiento de la cadena de envíos.
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CIUDAD DE MÉXICO.- Con un inventario de casi 2 millones de cabezas de ganado que dejaron de exportarse a Estados Unidos por el cierre de la frontera norte, México enfrenta el reto del reordenamiento de la cadena de envíos, así como de exigir el respeto por la regionalización, como se indica en el Tratado Comercial entre México. Estados Unidos y Canadá (T-MEC), además de reforzar los esfuerzos contra el gusano barrenador.
De acuerdo con el anuncio del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), el calendario de apertura será flexible y quedará sujeto al cumplimiento de condiciones sanitarias sobre Sonora y Chihuahua.
Si bien Estados Unidos reconoce el trabajo sanitario de ambas entidades, la apertura llega justo cuando el gusano barrenador llegó a Chihuahua.
Tras la confirmación del primer caso de la plaga en ganado de Chihuahua, declarado la semana pasada, al 27 de julio se reportaron 11 casos activos en la entidad, según información del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
Macarena Hernández, directora general del Consejo Mexicano de la Carne (Comecarne), consideró que la decisión estadounidense de reabrir la frontera al ganado mexicano demuestra la integración comercial de Norteamérica y la interdependencia de la cadena productiva.
Sin embargo, destacó que para mantener la cooperación en la cadena cárnica se requiere fortalecer los mecanismos de sanidad y la vigilancia epidemiológica, así como la trazabilidad e infraestructura.
“La reapertura gradual de la frontera permite restablecer el flujo comercial; sí, pero también abre un nuevo capítulo para la integración cárnica de Norteamérica, donde México tiene la oportunidad de consolidarse como un socio confiable, competitivo y estratégico.
“La sanidad y la inocuidad van más allá de proteger animales y alimentos: protegen la confianza en México; y hoy, más que nunca, es momento de demostrarlo”, exhortó la directiva.
En tanto, Juan Carlos Anaya, director general del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), insistió en que, de acuerdo con los mecanismos determinados en el T-MEC, la regionalización de las exportaciones es una medida que se contempla para administrar riesgos sanitarios, por lo que México debe apelar a mantener esa ventaja para distinguir los envíos de unidades provenientes de estados con baja afectación por la larva.
“El T-MEC contempla la regionalización como mecanismo para administrar los riesgos sanitarios sin cerrar completamente el comercio”, expresó Anaya.




