- Jonathan Meléndez, integrante de la banda de rock ‘Camilo Séptimo’, fue asesinado junto con su familia en Zona Esmeralda, en Atizapán.
STAFF / AR
ATIZAPÁN, MÉXICO.- Jonathan Meléndez, integrante de la banda de rock ‘Camilo Séptimo’, fue asesinado junto con su familia en Zona Esmeralda, en Atizapán.
El multihomicidio se registró en el domicilio donde vivía el músico, ubicado en el complejo residencial Gran Viure.
Las otras víctimas fueron su esposa Ana Paola, de 35 años de edad y estaba embarazada; su hija menor, de apenas 3 años; una joven de 21 años, quien se encargaba de las labores domésticas; y un perro que tenían de mascota.
El único sobreviviente fue el hijo mayor del músico, de 6 años, quien se escondió en una de las habitaciones.
Los informes de la Fiscalía de Justicia del Estado de México señalan que el homicida fue identificado como Diego Sebastián Rosen Ferlini, quien era socio de Jonathan.
De acuerdo con las primeras indagatorias, ambos ofrecían departamentos para estancias temporales a través de la plataforma Airbnb y tenían problemas derivados de la operación del negocio.
La tarde del martes, Diego Sebastián acudió a la vivienda del tecladista donde cometió el multihomicidio.
Los cuerpos de las víctimas fueron localizados amordazados hasta la medianoche, cuando uno de sus amigos alertó a las autoridades después de intentar contactarlos varias veces.
Pese a que el fraccionamiento cuenta con vigilancia, el agresor ingresó y salió sin ser detectado a bordo de un automóvil junto con otro individuo, identificado como Gerardo Cisneros Bejarano.
Ambos fueron detenidos ayer por la mañana por elementos de la Fiscalía mexiquense, con apoyo de fuerzas federales y de la Policía capitalina.
Diego Sebastián llegó al domicilio de sus víctimas en Zona Esmeralda, Municipio de Atizapán, la tarde del martes.
Iba a bordo de un automóvil sedán color gris, pero el que conducía era otro hombre, identificado como Gerardo.
Antes de ingresar al residencial Grand Viure, dos guardias de seguridad privada registraron sus datos y les hicieron una revisión breve.
A las 17:24 horas, una cámara de vigilancia captó a Diego mientras subía solo en un elevador de la Torre 4.
Al llegar al noveno piso, ingresó al penthouse 1, donde vivía Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, su socio comercial.
Jonathan tenía 38 años, era productor musical y fundador de la banda de rock Camilo Séptimo, donde tocaba el teclado.
Estaba casado con Ana Paola, de 35 años, con quien esperaba a su tercer hijo, pues tenía cuatro meses de embarazo. El mayor era un niño de 6 años y la pequeña apenas tenía 3.
Con ellos también vivían Aleyda Romero, de 21 años, quien se encargaba de las labores domésticas, y un perro.
El negocio que tenía con Diego estaba alejado de su carrera musical, pues ofrecían departamentos para estancias temporales a través de la plataforma Airbnb.
Las primeras hipótesis señalan que acumulaban problemas derivado de los ingresos y la operación, por lo que acordaron reunirse.
Sin embargo, Diego supuestamente asesinó a Jonathan y a su familia durante la junta.
De acuerdo con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, a todos los atacó a balazos y luego los amordazó con cinta adhesiva.
Al músico, a su esposa y a su hija menor les dio un tiro en la cabeza, mientras que a la trabajadora le disparó en la espalda y a la mascota en el cuerpo.
El único que sobrevivió fue su hijo mayor, quien se escondió en una de las habitaciones.
Con base en las indagatorias, el crimen ocurrió antes de las 19:40 horas, pues en ese momento Diego abandonó el fraccionamiento junto con Gerardo a bordo del mismo vehículo.
Sin embargo, pasó inadvertido hasta la medianoche, cuando un amigo de las víctimas alertó a las autoridades.
Según su testimonio, Jonathan habló con él horas antes de la reunión, le advirtió sobre los conflictos que tenía y le pidió que interviniera si no podían comunicarse más tarde.
Enseguida, acudieron policías municipales, agentes estatales y elementos de la Guardia Nacional, pero sólo hallaron al niño con vida.
El cuerpo de su papá quedó en un sillón de la sala, mientras que el de su mamá y su hermanita fueron encontrados en un baño. Aleyda terminó tendida boca abajo sobre una cama en otra habitación.
Casi 12 horas después, Diego y Gerardo fueron capturados en lugares distintos durante un operativo de la Fiscalía mexiquense, con apoyo de fuerzas federales y de la Policía capitalina.




