- Un juez federal ordenó recluir en el Penal del Altiplano a Jorge Antonio Sánchez Ortega, exagente del Cisen, acusado de ser el segundo tirador en el asesinato de Luis Donaldo Colosio.
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CIUDAD DE MÉXICO.- Un juez federal decretó la detención en el Penal del Altiplano de Jorge Antonio Sánchez Ortega, ex agente del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), acusado de presuntamente ser el segundo tirador en el magnicidio de Luis Donaldo Colosio, perpetrado el 23 de marzo de 1994 en Tijuana.
Daniel Marcelino Niño Jiménez, Juez Cuarto de Distrito en Materia Penal de Toluca, emitió el acuerdo después de que el ex funcionario -quien fue detenido el sábado en Tijuana y trasladado a Toluca-, le fue puesto a disposición el domingo a las 11:50 horas, de acuerdo con registros judiciales.
Por ello, determinó que será a partir de esa hora y día en que empiece a correr el plazo para resolver la situación jurídica del ex agente de inteligencia.
En caso de que Sánchez le pida al juez resolver en tres días si le dicta o no la formal prisión por el delito de homicidio calificado, la fecha límite para dictar el fallo será el miércoles a las 11:50 horas; pero si solicita duplicar el término, el juez resolverá a más tardar el sábado a esa misma hora.
Esta es la segunda vez que Sánchez es detenido por el Caso Colosio.
La primera vez fue unos minutos después del magnicidio, ya que su chamarra blanca estaba manchada de sangre y poco después dio positivo a la prueba de rodizonato de sodio.
Si bien el nuevo pliego de consignación consta de 9 mil 242 fojas y 43 anexos con discos compactos, son dos las pruebas con las que la Fiscalía pretende darle un giro al caso y revivir la hipótesis del “segundo tirador”.
Una es el testimonio de Leticia Ortiz, compañera de trabajo de Mario Aburto en la fábrica de plástico Camero Magnéticos, en la Mesa de Otay. En 1998, Ortiz declaró que Aburto fue visitado tres veces en su centro de trabajo por un sujeto al que describió para un retrato hablado.
Veinticinco años después, la mujer identificó en una fotografía al ex agente del Cisen como la persona que visitaba a Aburto, previo al magnicidio. Esta es la única prueba que tiene la FGR para acreditar una acción concertada.
La segunda evidencia disruptiva es un peritaje del 11 de marzo de 2023, que concluye que la chamarra de Sánchez tiene una partícula de GSR (plomo, bario o antimonio) en la zona frontal de la manga izquierda, en la franja media, y en la frontal media del lado derecho de la chamarra, lo que supondría que accionó un arma.




