- En Rayados se van a acordar por mucho tiempo del baile que les dio Pumas en el Estadio Olímpico Universitario.
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CIUDAD DE MÉXICO.- En Rayados se van a acordar por mucho tiempo del baile que les dio Pumas en el Estadio Olímpico Universitario.
No fue solo la derrota o salir de zona de Liguilla, fue lo exhibido que se vió un plantel como el de Monterrey contra un equipo que, con una nómina menor, le pasó por encima de principio a fin, tanto que la victoria 2-0 se quedó corta ante las múltiples ocasiones de los auriazules frente al arco rival.
El Club Universidad Nacional dio uno de sus partidos más completos desde la llegada de Efraín Juárez, al mostrar garra, dinámica, imponiendo condiciones y con un Álvaro Angulo que fue el encargado de traducir todo eso en el marcador con un doblete (9′ y 24′).
Los auriazules jugaron a lo que quisieron, fueron intensos y verticales en los primeros momentos y antes de la media hora ya habían encontrado una cómoda ventaja de dos tantos.
Angulo marcó primero con remate de izquierda tras un centro que recorrió el área ante la endeble marcación de la zaga regia.
El segundo llegó en tiro de esquina y un rebote del arquero Luis Cárdenas, que fue aprovechado por el lateral colombiano para empujar el balón en el área chica.
Después, Pumas cedió la iniciativa y propuso un encuentro para hacer daño al contragolpe, con dos líneas defensivas muy juntas que evidenciaron la falta de variantes para atacar de Rayados.
Porque de nada sirvieron nombres como Sergio Canales, Uros Durdevic, Luca Orellano u Óliver Torres si la ofensiva se va a basar en disparar o lanzar centros desde cualquier sector del campo, una y otra vez.
El baile fue evidente con los gritos de “¡Ooole!” provenientes desde las tribunas mientras Pedro Vite y Adalberto Carrasquilla paseaban el balón de un lado a otro en el medio campo sin que algún jugador rayado pudiera siquiera incomodarlos.
Pese a las críticas, los universitarios marchan invictos y en el tercer puesto del Clausura 2026.


