- Los productores mexicanos del acero quieren formar parte de estrategia de industrialización de Norteamérica y evitar con ello problemas a la hora de negociar el T-MEC.
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CIUDAD DE MÉXICO.- Los productores mexicanos del acero quieren formar parte de estrategia de industrialización de Norteamérica y evitar con ello problemas a la hora de negociar el Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá. (T-MEC).
En entrevista, Juan Antonio Reboulen, director de asuntos corporativos en Deacero, consideró que medidas como la obligatoriedad de la NOM 251, que busca garantizar estándares de calidad en 26 productos de acero empleados en la industria de la construcción, será un tema que permita, por un lado, abatir la competencia desleal de países como China, y por otro, establecer una cadena de producción regional que garantice que se usen insumos de la región T-MEC.
“Va a tener un efecto muy importante en la industria esta norma para emparejar la cancha de los productores y hacer que todos estemos apegados a una norma que ya es obligatoria.
“Por supuesto que esto abona (al T-MEC), a algo que es el centro de la disputa en el tema del acero a nivel internacional, que es el garantizar la competencia leal, condiciones de competencia conforme a reglas de mercado”, mencionó Reboulen.
Con la NOM 251 como una medida obligatoria, los acereros en México comparten con Estados Unidos uno de los ejes centrales del acuerdo regional, que es reforzar la posición norteamericana en la producción industrial y asegurar la trazabilidad de los productos dentro de la región.
Sin embargo, el cumplimiento de esta NOM también tendrá retos como contar con los certificadores suficientes que garanticen el cumplimiento de los requisitos establecidos, hasta la informalidad que hay en el mercado de aceros para la construcción.
“La ley es muy clara, tiene repercusiones muy claras, al que cachen comercializando producto que no cumple que no lleva su certificado de la norma pues puede perder hasta la patente van desde multas hasta la patente misma y cierran entonces sí es muy estricto”, confió el directivo de Deacero.
“Como cualquier ley en el País, una cosa es que exista y otra cosa es que se cumpla”.
El directivo, quien participó en las sesiones abiertas del USTR en noviembre pasado, apuntó que dichas presentaciones todos los empresarios estadounidenses y mexicanos coincidieron en la relevancia de mantener vigente a largo plazo el acuerdo comercial trilateral, pero con el fortalecimiento de las reglas de origen, por lo que celebraron que México aplique medidas que certifiquen la calidad y origen de insumos como de sectores estratégicos como el acero.
“Estados Unidos quiere una alineación al 100 por ciento de México con su estrategia de recapturar la manufactura en América del Norte, blindar la región respecto del contenido que venía o que sigue llegando de fuera de la región y que aquello que llegue de fuera pague lo que tiene que pagar compensatoriamente para hacer una competencia pareja”, expresó Reboulen.


