- Las lluvias registradas en las últimas semanas en Veracruz han contribuido a contener la propagación de incendios forestales.
JORGE GONZÁLEZ
XALAPA, VER.- Las lluvias registradas en las últimas semanas en Veracruz han contribuido a contener la propagación de incendios forestales, sin embargo, autoridades advierten que el riesgo continúa en diversas regiones, especialmente donde persisten condiciones de sequía.
De acuerdo con reportes de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), durante la actual temporada se han registrado decenas de incendios en el estado, en un contexto típico del periodo de estiaje que se extiende de febrero a junio.
Especialistas señalan que el aumento de precipitaciones desde finales de marzo ha favorecido la humedad en la vegetación, lo que ha limitado la expansión del fuego en varias zonas.
No obstante, este efecto ha sido desigual, ya que en regiones del sur del estado aún se reportan condiciones anormalmente secas.
Autoridades meteorológicas y de Protección Civil coinciden en que las lluvias han funcionado como un factor de contención, pero no han eliminado el riesgo de nuevos incendios, particularmente ante la persistencia de altas temperaturas y la presencia de material vegetal seco.
Municipios del sur y sureste del estado se mantienen bajo vigilancia, debido a que las condiciones climáticas aún pueden favorecer la reactivación de focos de calor o la aparición de nuevos siniestros.
Instancias forestales han reiterado que la mayoría de los incendios en Veracruz están relacionados con actividades humanas, como quemas agrícolas fuera de control, fogatas mal apagadas o prácticas indebidas en zonas rurales.
Este patrón ha llevado a reforzar los llamados a la prevención, especialmente en comunidades donde el uso del fuego forma parte de actividades productivas.
El escenario actual responde a la temporada de estiaje, caracterizada por altas temperaturas, baja humedad y mayor vulnerabilidad de los ecosistemas forestales.
Aunque las lluvias recientes han modificado parcialmente estas condiciones, especialistas advierten que abril y mayo continúan siendo meses críticos, por lo que el número de incendios podría incrementarse si disminuyen las precipitaciones.
Autoridades estatales y federales exhortaron a la población a evitar la quema de basura o pastizales, así como a reportar de inmediato cualquier incendio para facilitar su atención oportuna.
El monitoreo se mantiene activo en coordinación con dependencias ambientales y de protección civil, en un contexto donde la prevención sigue siendo el principal factor para reducir afectaciones.
Además, se recuerda que los incendios forestales no sólo impactan la cobertura vegetal, sino también la calidad del aire, la biodiversidad y las condiciones de vida de comunidades cercanas, por lo que su atención requiere una respuesta integral y sostenida.


