- Tras señalamientos por su ‘abierta’ participación en actividades políticas, Mario Villanueva aclaró que recibió a un viejo amigo que lo visitó por su estado de salud.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
CHETUMAL, Q.ROO.- La reciente visita de Rafael Marín al exgobernador de Quintana Roo, Mario Villanueva, derivó en un intercambio de posturas públicas luego de que el diputado del Partido del Trabajo (PT), Hugo Alday, señalara posibles irregularidades en el contexto del encuentro.
Durante la mañana, el legislador consideró que Villanueva, quien cumple una condena en prisión domiciliaria, no debería participar en asuntos de carácter político. Indicó que, bajo esta condición jurídica, el exmandatario tendría que mantener restricciones similares a las de otras personas privadas de la libertad en el país.
En ese sentido, planteó que una eventual participación en actividades políticas podría derivar en la revisión de su medida cautelar e incluso en su reingreso a un centro penitenciario.
Las declaraciones generaron reacciones en redes sociales, donde usuarios debatieron sobre los alcances de la prisión domiciliaria, las restricciones legales aplicables y la naturaleza del encuentro con Rafael Marín.
La discusión incluyó posturas sobre si la reunión debía interpretarse como un acto personal o con implicaciones políticas.
Posteriormente, Mario Villanueva difundió un mensaje a través de sus redes sociales en el que precisó que la visita tuvo un carácter estrictamente personal. Señaló que el encuentro respondió a su estado de salud y afirmó que no se abordaron temas políticos ni se establecieron acuerdos de esa índole.
La reunión entre Villanueva y Marín había sido difundida previamente mediante una fotografía, lo que dio lugar a diversas interpretaciones en el ámbito público, en un contexto en el que actores políticos han incrementado su presencia en Quintana Roo.


