- Tras denunciar adopciones falsas y sacrificios ilegales de perros en Tecámac, a la activista Jaqueline Baca le retiraron un convenio con la exalcaldesa Mariela Gutiérrez.
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CIUDAD DE MÉXICO.- Tras documentar que el Gobierno de Tecámac fingía adopciones de perros y que los canes eran sacrificados sin fundamento legal, a la activista Jaqueline Baca le quitaron un convenio de protección animal que tenía con la ex Alcaldesa Mariela Gutiérrez.
Trabajadores de confianza del Centro de Bienestar Animal municipal le explicaron que la Administración de Gutiérrez, hoy senadora de la República, promovía supuestas adopciones para justificar la entrega de apoyos económicos a la población.
Los interesados debían presentar la credencial del INE, comprobante de domicilio, firmar un documento para aparentar el protocolo y tomarse una foto con el perro que aparentemente se llevarían.
Tras recibir el bono económico, a la persona se le pedía dejar en las oficinas municipales el animal y no llevárselo a casa, detalló.
En un informe de Gobierno de la ex Alcaldesa, su Administración admitió que de 2019 a 2024 realizó 10 mil 962 eutanasias de animales pero, en contraste, apenas logró 898 adopciones y rescates en el mismo periodo.
“De estas adopciones falsas (…) me lo reportaron trabajadores, son sindicalizados algunos y siguen laborando en el Municipio.
“No dudo que sí haya habido adopciones verídicas, probablemente sí acudieron a adoptar, pero no 800 (como asegura el informe de Gobierno)”, comentó Jaqueline a REFORMA.
Además, advirtió que, de la mayoría de los 10 mil perros en situación de calle que fueron sacrificados en la Administración de Mariela Gutiérrez, funcionarios no contaban con dictámenes para justificar que debían recibir eutanasia.
En ocasiones, el Municipio atendía reportes de canes reactivos en la vía pública, lo cual servía como pretexto para que los servidores públicos hicieran redadas para llevarse a cualquier animal, pese a que no hacían daño a las personas, puntualizó.
“Falsean reportes de peludos reactivos, si es así, pues que nos enseñe el sector de Salud de Tecámac, en transparencia, los 10 mil reportes de mordedura, sustentado con fotografía y seguimiento.
“Personal del lugar (del Centro de Bienestar Animal) a mí me comentaban que si había una o dos mordeduras a la semana, cuando iban se traían a todos los demás que estuvieran ahí”, cuestionó.
La activista también lamentó la manera en que el Municipio sacrificaba a los canes, pues aunque el procedimiento lo tenían que hacer veterinarios, lo llevaban a cabo trabajadores sin preparación, subrayó.
Varios de los cadáveres de los perros eran envueltos en bolsas negras y abandonados por el Municipio en un basurero clandestino que está ubicado a unos metros del Centro de Bienestar Animal y cuyo tiradero ilegal sigue existiendo.
“(Los sacrificaban) por sobredosis de barbitúricos, como lo marca la Norma; era una inyección directa al corazón, o sea, no los relajaban ni previamente, porque se tienen que relajar”, reprochó.


