- Estudiantes de Ciencias Biológicas del IPN irrumpieron ayer en las instalaciones de Canal Once para exigir la renuncia del director general de la institución.
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CIUDAD DE MÉXICO.- Estudiantes de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional (IPN) irrumpieron ayer en las instalaciones de Canal Once para exigir la renuncia del director general de la institución educativa, Arturo Reyes Sandoval, y denunciar presunto desvío de recursos y un deterioro institucional.
Los alumnos ingresaron al canal por la tarde y exigieron la presencia de una autoridad del IPN que garantizara atención a sus demandas o ser escuchados en un programa en vivo, espacio en el que finalmente pudieron expresar sus exigencias y señalamientos.
Frente a cámaras, afirmaron que el IPN está en decadencia y que “agoniza” por problemas acumulados en los últimos años. Señalaron que la situación se ha agravado con la eliminación de fideicomisos, la centralización del presupuesto y la ruptura de vínculos con la Fundación Politécnico.
“El tiro de gracia que le ha dado al IPN ha sido la creación de la fundación ‘Patronato Corazón Guinda y Blanco’, creada sin consulta alguna y vendida como la solución definitiva a todos los problemas del IPN, cuando en realidad su objetivo real siempre fue enriquecer los bolsillos de unos cuantos dirigentes”, señalaron.
“Al Gobierno le decimos lo siguiente: no vamos a permitir que se pisotee la educación. No vamos a permitir que se pisotee al IPN”.
Los estudiantes mencionaron a Javier Tapia Santoyo, quien fue suspendido temporalmente de su cargo como secretario de Administración del IPN por una investigación sobre enriquecimiento ilícito y desvío de recursos; así como al secretario general, Ismael Jaidar Monter, y a Ana María Arrona González.
Los tres fueron señalados, junto con Reyes Sandoval, por la creación del “Patronato Corazón Guinda y Blanco” para cobrar “donativos”, que en realidad son obligatorios, por conceptos de inscripciones, exámenes de admisión y otros trámites escolares. Tapia Santoyo también participó en la operación del Patronato antes de su destitución.
En julio pasado, este Patronato firmó un convenio con el IPN para cobrar los “donativos” que se exigen al alumnado para sus trámites. Las inscripciones al nuevo semestre ya se depositan en cuentas del Patronato.
Tras crear el Patronato, directivos del IPN intentaron borrar su rastro en la asociación que ahora recibe los donativos, durante una asamblea realizada en septiembre del año pasado.
“Ante la situación actual y la crisis por la que atravesamos, no vamos a dudar en llegar hasta las últimas consecuencias con tal de salvar lo poco que nos han dejado”, advirtieron.


