- En el marco del 56 aniversario de la fundación de Cancún, el Ayuntamiento anunció la entrega histórica de más de 500 escrituras.
IGNACIO CALVA
CANCÚN, Q. ROO.- En el marco del 56° aniversario de Cancún, el Ayuntamiento de Benito Juárez anunció la entrega de más de 500 escrituras y el arranque de 22 proyectos de electrificación. Si bien el acto representa un avance en materia de justicia patrimonial, también pone sobre la mesa un problema estructural que ha marcado el crecimiento de la ciudad: el ciclo persistente de expansión irregular y su alto costo social.
El evento, encabezado por el Instituto de Regularización y Vivienda, se llevará a cabo este lunes 20 de abril en el Malecón Tajamar. De acuerdo con el regidor Samuel Mollinedo Portilla, las escrituras beneficiarán a familias de colonias como Real del Bosque, Guayas, Santa Ana, Los Pinos, Riviera 1 y 2, San Ignacio, Tucanes, Tierra y Libertad, entre otras, muchas de las cuales pasaron décadas sin certeza jurídica ni acceso pleno a servicios básicos.
Sin embargo, el trasfondo de estas acciones revela una problemática más compleja. Estas colonias no surgieron de manera planificada, sino como parte de un patrón repetido en Cancún: asentamientos irregulares originados por invasiones, venta ilegal de terrenos, fraccionamientos sin permisos o expansión urbana sin control. En muchos casos, estos procesos fueron tolerados —e incluso incentivados— por actores políticos y redes de corrupción que encontraron en el crecimiento desordenado una oportunidad de beneficio.
El resultado ha sido un círculo vicioso: primero, la ocupación irregular; después, años de abandono institucional sin servicios básicos; y finalmente, la intervención del Estado para regularizar, urbanizar y dotar de infraestructura a estas zonas. Todo ello financiado con recursos públicos.
A la par de la entrega de escrituras, la directora del Instituto de Regularización y Vivienda, Nora Garza Ramírez, informó sobre el inicio de 22 proyectos de electrificación en coordinación con la Comisión Federal de Electricidad. Estas obras, que beneficiarán a más de 530 familias, se concentrarán en colonias como México, Milagro y Carabanchel, donde aún persisten rezagos históricos en servicios.
Aunque las autoridades destacan estos avances como “sin precedentes”, especialistas en desarrollo urbano advierten que el problema no radica únicamente en la regularización, sino en la falta de prevención. Cada nueva colonia irregular representa una carga futura para el erario, que deberá asumir los costos de urbanización que originalmente correspondían a desarrolladores o que nunca debieron generarse.
En este contexto, la regularización no solo es una política social, sino también una forma de corregir omisiones del pasado. No obstante, implica que los costos de décadas de desorden —marcados por corrupción, permisividad y falta de planeación— terminan siendo absorbidos por la ciudadanía.


