- Cuatro hombres fallecieron a balazos y una mujer quedó herida en los últimos ataques armados perpetrados por presuntos integrantes del grupo criminal de “Los Ardillos”.
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CHILAPA, GRO.- Cuatro hombres fallecieron a balazos y una mujer quedó herida en los últimos ataques armados perpetrados por presuntos integrantes del grupo criminal de “Los Ardillos”.
El grupo delincuencial ha provocado el desplazamiento de decenas de familias en tres comunidades del municipio de Chilapa, hace más de 24 horas.
El dirigente del Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (Cipoeg-EZ), Jesús Plácido Galindo, dijo que las familias de las comunidades de Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán se desplazaron desde ayer sábado,
A pesar de ello, el grupo criminal de “Los Ardillos” sigue atacando los pueblos con disparos de arma de fuego y drones explosivos.
En un video que envió el Cipoeg-EZ, se escuchan detonaciones de fuego y se ve una humareda y llamas de fuego que salen de una vivienda supuestamente en la localidad de Tula.
“Esto está pasando hoy (domingo) en la comunidad de Tula, en donde los hombres armados siguen atacando, porque todavía se quedaron varios ancianos que no se quisieron salir del pueblo”, dijo el líder del Cipoeg-EZ.
Aseguró que en los ataques armados murieron a balazos cuatro policías comunitarios, en Tula y en la comunidad de Acahuehuetlán.
La vecina de Tula, Bernardina Venancio Xanteco,resultó herida de un rozón de bala y ella junto con las demás familias se desplazó hacia la comunidad vecina de Alcozacán.
Según Jesús Plácido, los cuatro policías comunitarios que murieron eran de los pocos que estaban enfrentando a los integrantes de “Los Ardillos”.
DUERMEN EN CANCHA Y MONTE POR TEMOR
Las familias desplazadas de Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán durmieron en la cancha de usos múltiples y en la iglesia de la comunidad de Alcozacán.
Desde el pasado 8 de mayo, la Cipoeg-EZ denunció que los habitantes de estas tres localidades estaban bajo fuego pero ninguna autoridad del gobierno llegó.
Los habitantes de esa zona cerraron la Carretera Chilapa-José Joaquín Herrera como una medida de presión para que llegaran las fuerzas de seguridad.
“El mismo viernes (8 de mayo) llegó el Ejército, Guardia Nacional y Policía estatal, pero estuvieron un rato realizando recorridos y se retiraron pero este sábado se reanudaron los ataques”, señaló Jesús Plácido.
Este domingo, las familias desplazadas se concentraron en la explanada de la cancha de uso múltiples de Alcozacán en donde una mujer leyó un comunicado en donde pide la intervención del gobierno federal.
“Mientras en las ciudades los políticos hacen discursos y entregan flores, nosotras, las mujeres nahuas de Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán pasamos la noche huyendo, cargando a nuestros hijos e hijas para escapar de la balacera y los ataques del grupo narco paramilitar Los Ardillos”, dice el comunicado leído por la mujer.
Menciona que algunas de las mujeres que no pudieron llegar a Alcozacán tuvieron que dormir escondidas en los montes.
“La presidenta Claudia Sheinbaum dice que llegamos las mujeres ¿pero de qué sirven sus discursos mientras nuestros niños y niñas lloran de miedo por los drones? ¿De qué sirve hablar de transformación mientras seguimos enterrando y buscando a nuestros hijos e hijas desaparecidos?, cuestionó la mujer.
En el comunicado, el Cipoeg-EZ responsabiliza al Estado mexicano de todo lo pase a sus comunidades.
“Sus manos (las autoridades del gobierno) están manchadas de sangre por pactar con los criminales y entregar a nuestros pueblos y nuestras vidas”, dicen los pueblos.
“Claudia Sheinbaum, no queremos tu Mundial (de futbol ), queremos que detengan esta guerra contra nuestros pueblos y que nuestros hijos e hijas puedan vivir en paz”, exige el Cipoeg-EZ.
En entrevista telefónica, Jesús Plácido, aseguró que hasta la mañana de este domingo seguían los ataques armados contra los pueblos.



