Elmer Ancona Dorantes
El caso del huachicol fiscal en México se le salió de control a los grupos criminales enquistados en el poder bajo la máscara de líderes partidistas, funcionarios públicos, legisladores y contratistas.
La captura del contraalmirante Fernando Farías Laguna en Buenos Aires, Argentina, y las diversas cartas divulgadas desde la Prisión del Altiplano por su hermano, el vicealmirante Manuel Farías, los trae de cabeza. Los criminales saben que están a punto de caer.
Fernando Farías huyó de México en diciembre del 2025 porque sabía que su vida corría peligro ¡Y cómo no! Meses antes, el 8 de noviembre del 2024, su amigo el contraalmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar fue ejecutado en Manzanillo, Colima, tras denunciar la red de huachicol fiscal.
Y así como él, fueron acribillados bajo un modus operandi idéntico los capitanes Abraham Jeremías Pérez Ramírez y Adrián Omar del Ángel Zúñiga, además de Magaly Janet Nava Ramos, funcionaria de la Fiscalía General de la República, ejecutada semanas antes en la misma región.
En la entrevista que Fernando Farías otorgó al periodista Ramón Alberto Garza en un comisariato (no penal) de Buenos Aires, dice con toda precisión:
“El tráfico ilegal de combustibles es una operación de Estado, en el que están involucradas distintas secretarías y dependencias gubernamentales”
Una declaración demoledora que ha puesto en jaque (próximo jaque mate) a conocidas personalidades de apellidos ilustres que van más allá de la Secretaría de Marina, que con toda seguridad pasarán el resto de sus días tras las rejas, en México o en Estados Unidos.
Fernando Farías también recalca: “Somos chivos expiatorios”; “Nosotros denunciamos la amplia red de corrupción”; “No teníamos capacidad para crear esas redes”; “Utilizaron nuestros nombres para traficar”.
Desde ese resguardo ministerial, Fernando Farías también advierte que las amenazas de muerte se han hecho presentes y constantes contra él y su familia, ya que su esposa e hijos son perseguidos por delincuentes. Y remata:
De acuerdo con el contraalmirante en la entrevista concedida al periodista Ramón Alberto Garza, de Código Magenta, esta poderosa red de empresarios y políticos están protegidos con un manto oficial muy poderoso.
Fernando Farías narra cómo en la propia residencial oficial del almirante Rafael Ojeda Durán, el entonces secretario de Marina le pidió guardar con toda secrecía el escabroso tema, bajo la promesa de que contaría todo a Alejandro Gertz Manero, titular de la FGR.
El caso se pone más interesante por lo que publica el periódico Reforma, que revela parte del contenido de la carpeta de investigación que abrió la Fiscalía General sobre el tema.
De acuerdo con el documento, Manuel y Fernando Farías Laguna, indagados por huachicol fiscal, “eran protegidos por su tío Rafael Ojeda Durán”, entonces secretario de la Marina.
“Los hermanos Farías Laguna contaban con protección derivada de su parentesco con el entonces Almirante Rafael Ojeda Durán”.
Así lo refiere la FGR – sin dar mayores detalles-, en la solicitud de orden de aprehensión contra 15 empresarios, apoderados y agentes aduanales involucrados en este delito.
Por cierto, deja en claro que en esta carpeta de investigación Ojeda Durán no tiene la calidad de imputado.
En su crudo informe, la FGR especifica que la ubicación y posterior ejecución del contraalmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar se realizó “con la evidente finalidad de silenciarlo y evitar que se hiciera pública la estructura, operación y protección institucional de la red de huachicol fiscal”.
La misma FGR asienta en su carpeta de investigación que quedaron evidenciados los alcances, capacidad de corrupción y alto nivel de violencia utilizados por los integrantes de esta empresa criminal del huachicol fiscal.
“De manera reiterada amenazan, coaccionan y privan de la vida a personas que no acatan sus instrucciones o que proporcionan información sobre el modus operandi de la organización, debido a que cuentan con la protección de servidores públicos corruptos, a quienes entregan sobornos millonarios”
En fin, este aterrador caso del huachicol fiscal, sin lugar a dudas, salpicará de manera directa a más de un funcionario público y líder partidista que siguen moviendo todas las piezas detrás de este acto de corrupción que ha vaciado las arcas del erario federal.
Esperaremos con atención el jaque mate.
@elmerando



