- La Península de Yucatán dio un paso clave para proteger uno de sus productos más representativos: el chile habanero.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
MÉRIDA, YUC.- Después de 16 años sin organización formal, los tres estados que conforman la Península de Yucatán dieron un paso clave para proteger uno de los productos más representativos de la zona: el chile habanero.
En la ciudad de Mérida fue integrado este fin de semana el Consejo Peninsular para la Regulación del Habanero A.C., organismo que será el encargado de certificar, vigilar y promover la denominación de origen de este cultivo; considerado parte esencial de la identidad gastronómica y productiva del sureste mexicano.
Mara Lezama Espinosa, gobernadora de Quintana Roo, participó en la instalación del consejo junto con Joaquín Díaz Mena, gobernador de Yucatán; así como el secretario de Economía del gobierno de Campeche en representación de la gobernadora Layda Sansores, Luis Lavalle.
Santiago Nieto Castillo, director general del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, explicó que el chile habanero de la Península de Yucatán cuenta con denominación de origen desde el 2010, pero no se habían elaborado los protocolos y herramientas para obtener más beneficio y esta regulación.
La instalación del Consejo representa una etapa necesaria para garantizar trazabilidad, certificación, calidad y protección comercial frente a posibles usos indebidos del nombre, expuso.
Tanto el gobernador Joaquín Díaz Mena como Jorge Lavalle coincidieron en la importancia de que Yucatán, Campeche y Quintana Roo trabajen de manera conjunta para fortalecer esta cadena productiva, que no sólo tiene valor económico, sino cultural, histórico y gastronómico para la región.
Lezama destacó que la reactivación de este organismo permitirá ordenar la regulación del producto y abrir mejores oportunidades para quienes cultivan, procesan, envasan y comercializan chile habanero en la región.
“Es un organismo que ahora tendrá la responsabilidad de respaldar formalmente la calidad y autenticidad de uno de los productos más emblemáticos del sureste mexicano”.
La gobernadora recordó que incluso hubo una controversia constitucional que pasar, para que se diera la coordinación entre los tres estados peninsulares con apoyo del IMPI, y busca traducirse en mayores beneficios económicos para las familias productoras.
“Estamos haciendo las reglamentaciones con el objetivo de que la prosperidad compartida y el beneficio sean para esas productoras y productores.
“Para esas empresas que lo producen, envasan y que ahora lo puedan exportar, sabiendo que tiene una denominación de origen que le da una exclusividad y un mayor valor”, expresó la gobernadora.
Mara Lezama subrayó que Quintana Roo mantiene una producción creciente de chile habanero, principalmente en municipios como José María Morelos, Felipe Carrillo Puerto y Bacalar.
De acuerdo con datos estatales, hasta 2024 la entidad alcanzó una producción de 986 toneladas, con un valor superior a los 26 millones de pesos. Se cuenta con 28 micro, pequeñas y medianas empresas con marca registrada y distintivo “Hecho en Quintana Roo”, que incorporan el chile habanero como parte central de su oferta comercial.
Esto comprende desde salsas y condimentos hasta productos con valor agregado que buscan posicionarse en nuevos mercados.
Mara Lezama recordó que el estado también ha avanzado en la identificación geográfica de productos como la miel, el pulpo maya y el chicle maya, como parte de una estrategia para reconocer el valor del campo, proteger su origen y fortalecer los ingresos de las familias productoras.
Además, mencionó que también fue publicada ya en el Diario Oficial de la Federación la solicitud de indicación geográfica para el Tiburón Toro, una figura sin precedentes que busca proteger a esta especie viva y promover su aprovechamiento responsable mediante el avistamiento en su hábitat natural.
Aunque explicó que aún se encuentra en proceso este registro, se dio un paso importante en materia de conservación ambiental y turismo sustentable.
Esto convierte a Quintana Roo en el primer estado de México y en el primer lugar del mundo en impulsar una indicación geográfica de esta naturaleza.
Explicó que, tradicionalmente, las indicaciones geográficas se otorgan a productos derivados de animales o alimentos, como lácteos y cárnicos; sin embargo, en este caso la propuesta tiene un enfoque distinto, ya que busca proteger al tiburón toro como especie viva y convertirlo en un elemento de desarrollo sustentable.
“Lo más importante es cuidar la especie, protegerla para que no se extinga y generar una actividad económica basada en su conservación”, destacó la titular del Ejecutivo.
La iniciativa pretende trasladar el valor económico del tiburón toro del sector primario hacia el sector terciario, promoviendo actividades turísticas de observación que permitan a visitantes nacionales y extranjeros apreciar a estos ejemplares en las costas quintanarroenses.
Cada año, entre noviembre y marzo, los tiburones toro llegan a las aguas del Caribe Mexicano, fenómeno natural que podría consolidarse como una experiencia turística única con reconocimiento internacional, precisó.




