- Un esqueleto de Tyrannosaurus Rex llamado Gus fue vendido este martes por 50.1 millones de dólares, el precio más alto jamás pagado por un dinosaurio en una subasta.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
NUEVA YORK, EU.- Un esqueleto de Tyrannosaurus Rex llamado Gus fue vendido este martes por 50.1 millones de dólares, el precio más alto jamás pagado por un dinosaurio en una subasta.
Gus, descrito por la casa de subastas Sotheby’s como uno de los esqueletos de dinosaurio más grandes y completos jamás descubiertos; fue adjudicado tras 10 minutos de pujas. La identidad del comprador no fue revelada de inmediato.
El récord anterior para un fósil de dinosaurio en subasta correspondía a los 44.6 millones de dólares que el financiero Ken Griffin pagó por un estegosaurio llamado Apex, en 2022.
Hasta ahora, el mayor precio pagado por un Tyrannosaurus Rex había sido el de un ejemplar llamado Stan, vendido por Christie’s en 2020 por 31.8 millones de dólares, casi cuatro veces por encima de su estimación máxima previa a la venta. Posteriormente se supo que el comprador fue una entidad estatal de Abu Dabi, y Stan se exhibe actualmente en el recién inaugurado Museo de Historia Natural de Abu Dabi.
Gus fue descubierto en un rancho ganadero del condado de Harding, en Dakota del Sur. Según Sotheby’s, el espécimen está completo en un 61 por ciento por número de huesos y hasta en un 80 por ciento por masa ósea. En comparación, Stan estaba completo en aproximadamente un 65 por ciento por número de huesos, una medida que indica cuántos de los huesos fosilizados del dinosaurio son auténticos.
“El Tyrannosaurus Rex es la especie prehistórica más icónica del registro fósil, y Gus se encuentra firmemente entre los mejores ejemplares jamás hallados”, afirmó Cassandra Hatton, directora de Ciencia e Historia Natural de Sotheby’s, en el comunicado que anunció la venta.
En los últimos años los fósiles de dinosaurios han despertado un creciente interés entre los inversionistas, ya que los coleccionistas adinerados buscan nuevos nichos dentro del mercado de objetos de colección que despierten pasión y curiosidad, además de ofrecer la posibilidad de obtener una atractiva rentabilidad.
Sin embargo, la venta de fósiles, especialmente de ejemplares tan importantes como Gus, sigue siendo motivo de controversia.
Científicos se oponen a que permanezcan en manos privadas, al considerar que ello limita el acceso para la investigación. Aunque muchos propietarios prestan sus fósiles a museos u otras instituciones para su exhibición y estudio científico, los especialistas sostienen que la ciencia requiere un acceso público permanente, para que las investigaciones puedan revisarse y reproducirse con el paso del tiempo.
La Sociedad de Paleontología de Vertebrados (SVP), organización dedicada al avance de la investigación paleontológica, publicó un comunicado antes de la subasta del martes en el que reiteró su postura de que los fósiles deben permanecer de forma permanente en instituciones públicas de investigación.
“Aunque los espectaculares fósiles de dinosaurios capturan la imaginación de personas de todo el mundo, la SVP enfatiza que los ejemplares de esta importancia científica representan mucho más que simples objetos de colección poco comunes”, señaló el organismo.
Aun así, algunos coleccionistas con grandes fortunas han encontrado formas de colaborar con instituciones científicas. Todd Graves, fundador de la cadena Raising Cane’s Chicken Fingers, prestó el cráneo de su triceratops al Museo de Arte y Ciencia de Luisiana; mientras que el estegosaurio Apex, adquirido por Ken Griffin, se encuentra cedido al Museo Americano de Historia Natural de Nueva York.
*Con información de la agencia Bloomberg




