- La trama delictiva comenzó a configurarse a finales del año pasado, cuando se interpusieron las primeras denuncias penales en contra de Rüstung Blindajes.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
CIUDAD DE MÉXICO.- Las investigaciones en torno a la empresa de seguridad automotriz Rüsting Motors S.A. de C.V., comercialmente conocida como Rüstung Blindajes, han dado un giro crítico.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) intensificó la búsqueda de su fundador, Fabián López Galindo, quien presuntamente no habría respondido a denuncias hechas por clientes, quienes señalaron que estarían ya operando en otras oficinas tras sufrir sellos de Suspensión de Actividades.
La trama delictiva comenzó a configurarse a finales del año pasado, cuando se interpusieron las primeras denuncias penales en contra de Rüstung Blindajes. Sin embargo, a lo largo de este año la cifra de afectados se ha multiplicado de manera alarmante, reportes que dieron a conocer la semana pasada medios nacionales.
El modus operandi descrito en las carpetas de investigación por los delitos de fraude, abuso de confianza y falsedad de declaraciones revela un patrón sistemático:
Contratos incumplidos: La empresa Rüstung Blindajes celebraba convenios para la fabricación, blindaje sofisticado y entrega de camionetas de alta gama.
Exigencia de capital: Los clientes liquidaban de manera parcial (fuertes anticipos) o total el valor de las unidades para iniciar los trabajos.
Estrategia de evasión: Una vez recibido el dinero, el personal de Rüstung Blindajes iniciaba un ciclo de retrasos injustificados, evasivas telefónicas y la posterior ruptura absoluta de la comunicación.
Oficinas selladas y misterio corporativo
En las últimas semanas, la incertidumbre de las víctimas se transformó en certeza de un delito masivo, pues la Alcaldía Cuajimalpa colocó sellos de Suspensión de Actividades. en el inmueble que albergaba la sede principal de la empresa.
A la fecha, los sellos oficiales permanecen intactos sobre los accesos clausurados del edificio, el cual luce completamente desierto. Ningún representante legal, ejecutivo o empleado de Rüstung Blindajes y Rüsting Motors ha comparecido ante las autoridades ni ha dado la cara a los clientes que acuden diariamente al sitio en busca de respuestas o de la devolución de sus vehículos y ahorros. El vacío humano en la empresa es absoluto, y se ha filtrado información que estarían ya operando en otro sitio.
Escondite digital: La ruta de la fuga
La hipótesis de una evasión planeada cobra fuerza para la Policía de Investigación (PDI) tras detectarse la desconexión total de la firma en el entorno digital. En un acto inusual para una empresa de este perfil, Rüstung Blindajes y Rüsting Motors procedió a:
Dar de baja su sitio web corporativo, eliminando catálogos, registros e información institucional.
Eliminar por completo su perfil oficial de Instagram, principal canal que utilizaban los afectados para identificar y contactar a los vendedores.
A la par de este blindaje informático, Fabián López Galindo desactivó de forma simultánea todas sus redes sociales personales. Fuentes cercanas al caso confirman que desde hace varios días no se sabe nada de su paradero, por lo que las autoridades ministeriales ya coordinan esfuerzos para rastrear sus movimientos financieros y migratorios ante una posible sustracción de la justicia.
Las investigaciones continúan abiertas y la Fiscalía capitalina exhorta a posibles nuevas víctimas a sumarse a las carpetas de investigación existentes para determinar el monto total del fraude.




