- Justicia entre juegos mecánicos y volantes: Lenia Batres acerca la reforma judicial al corazón de Aguascalientes.
FELIPE VILLA
AGUASCALIENTES, AGS.- No todos los días se habla de justicia entre algodones de azúcar y música de banda. Pero este domingo, en Aguascalientes, la ministra Lenia Batres rompió el molde.
No eligió el estrado ni el recinto solemne: eligió la calle, la feria, la multitud. Ahí, entre familias que paseaban bajo el sol y comerciantes que voceaban sus productos, habló de racismo estructural, de desigualdad jurídica y del deber del Estado de ser justo con todos, no sólo con algunos.
La ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación —a quien ya muchos reconocen como “la Ministra del Pueblo”— comenzó su jornada en una conferencia organizada por la asociación “Jóvenes unidos por los derechos humanos”. Desde ahí lanzó una crítica directa al sistema judicial vigente.
Recordó que el 85% de los indígenas encarcelados jamás contó con un intérprete en su proceso, y que casi la mitad de las mujeres privadas de libertad siguen sin sentencia.
No fue un discurso complaciente. Fue una invitación a cuestionar lo que se ha normalizado. “No podemos seguir llamando justicia a un sistema que ignora a quienes más la necesitan”, dijo con voz firme ante un público que combinaba juventud, activismo y expectativa.
Luego vino lo inesperado.
Batres salió al encuentro directo con la ciudadanía, recorriendo la Feria de San Marcos, un ícono del estado. Entre juegos mecánicos, pasillos repletos y ambiente festivo, entregó volantes, escuchó historias y respondió preguntas sin intermediarios.
En términos simples, explicó la razón detrás de la reforma judicial, insistiendo en que votar el próximo 1º de junio es más que un deber: es una oportunidad histórica.
“Estamos aquí para que la justicia se acerque al pueblo, no para que se quede en los tribunales”, comentó mientras saludaba a una familia que se detuvo a escucharla.
En entrevista con medios locales, la ministra abordó otro tema crucial: la postura del sector empresarial. Compartió que ha sostenido múltiples encuentros con empresarios en diversas regiones del país, y que incluso los más grandes entienden que el cambio es necesario.
“Nadie quiere reglas que favorezcan a unos y asfixien a otros. La certeza jurídica es buena para todos, especialmente para quienes invierten y crean empleos”, enfatizó.
Y reafirmó que ya no hay espacio para privilegios fiscales. “La condonación de impuestos quedó atrás. Hoy, la Constitución nos pide a todos aportar, proporcionalmente, al bienestar común”.


