- Aunque Cancún mantiene un crecimiento demográfico por encima del promedio nacional, enfrenta un reto importante, que es garantizar que ese desarrollo incluya a toda su población y no se concentre únicamente en las zonas turísticas.
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q. ROO.- Aunque Cancún mantiene un crecimiento demográfico por encima del promedio nacional, enfrenta un reto importante, que es garantizar que ese desarrollo incluya a toda su población y no se concentre únicamente en las zonas turísticas.
Así lo expresó Isabel Rosas Martín del Campo, integrante del Parlamento Nacional de Profesionistas y directora ejecutiva del Congreso Ciudad Alternativa Cancún 2025, evento que se realizará el próximo 20 de septiembre en este destino.
Actualmente, Cancún es la ciudad con mayor crecimiento demográfico del país, con una tasa de 3.5 por ciento, frente al 1.7 por ciento nacional.
Sin embargo, advirtió que este crecimiento ha dejado de lado a amplios sectores de la población, especialmente aquellos que pertenecen a la clase media y baja.
“Yo creo que cuando está olvidada de la unidad una parte, entonces no es la totalidad y ese es totalmente el asunto.
“Estamos creciendo el triple como ciudad, también hay que saber que Cancún son tres, la Zona Hotelera, el Cancún de la clase media y el Cancún que está después de la López Portillo”.
La especialista señaló que una de las principales problemáticas radica en la falta de coordinación entre las distintas entidades e instituciones que trabajan en el desarrollo de la ciudad, lo que frena la implementación de soluciones integrales.
“Mientras sigamos viéndonos como números, vamos a seguir padeciendo solamente un sector la problemática que gesta toda una ciudad. Para hablar de temas de ciudad, hay que hablar de la totalidad, no solamente de una sola parte”.
Rosas Martín del Campo enfatizó que el desarrollo urbano no debe medirse únicamente en términos de territorio, plusvalía o estadísticas, sino por la capacidad de sus ciudadanos y líderes para transformar el entorno en un espacio más habitable e incluyente.
“Una ciudad alternativa no se mide solo por metros cuadrados, ni por sus plusvalías o estadísticas, ya que tiene que medirse por la capacidad de sus habitantes y sus líderes de convertir cada espacio en un lugar diferente”.


