- En las inmediaciones del Hospital General Doctor Eduardo Liceaga, pacientes y familiares no recibieron el año con cenas o festejos, pues se encontraban en espera de atención médica o noticias de la evolución de los internos.
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CIUDAD DE MÉXICO.- En las inmediaciones del Hospital General Doctor Eduardo Liceaga, pacientes y familiares no recibieron el año con cenas o festejos, pues se encontraban en espera de atención médica o noticias de la evolución de los internos.
Berenice Vázquez y Patricia García, se encontraban ayer afuera del nosocomio, pues su nieta, quien nació de forma prematura, se encuentra internada desde el domingo.
“Aquí no hay festejos, no hay nada, al contrario, ya con que tenga salud. El mejor festejo es que nos digan que nuestro paciente está bien y que ya se va”, destacó García, abuela materna de la bebé.
Junto con ella, también estaba su hijo, quien sufrió una lesión en una pierna que lo orilló a utilizar muletas.
“Yo así vengo, no importa. Aquí estoy hasta que me digan que nos podemos ir todos bien”, aseguró.
Gerardo Santiago es otra de las personas que recibió el 2026 al exterior del nosocomio.
En julio de 2025 llegó a la Ciudad para buscar atención hospitalaria debido a que sus padecimientos de vías urinarias se agravaron.
Gerardo es originario de Veracruz y trabajaba como albañil, sin embargo, por su enfermedad es recomendable que evite realizar esfuerzo físico, por lo que no pudo continuar con sus labores.
La cita que se le asignó desde hace medio año para brindarle la atención está programada para este mes y, al no contar con un lugar para quedarse durante las noches, pernocta al exterior del Hospital.
“Ya no lo siento muy pesado, pero sí es diferente estar con la familia.
“Yo quería ir a casa de un conocido, pero, en la parte económica, la verdad no hay. Aquí me la voy a pasar, no me queda de otra, igual que muchos también aquí se quedan. Mi familia no me dice nada, que siga el tratamiento nada más”, lamentó.
De acuerdo con Santiago, su estado de salud ha ido empeorando, sin embargo, señaló, le indicaron que no lo pueden atender debido a la falta de persona y que, de ser necesario, tendría que acudir al área de urgencias.
Con dolores y falta de recursos para poder adquirir sus medicamentos, recibió el 2026 en la banca que utiliza para dormir desde hace tiempo.
“Aquí me voy a quedar. Vienen los que regalan algo, te animan o algo, de acá del hospital nada, está saturado de gente, si apenas pueden. Ya que me vean en la cita voy de regreso (a Veracruz), ya con tratamiento”, agregó.



