- Ambas actividades productivas seguirán siendo pilares fundamentales del desarrollo turístico y económico de Quintana Roo.
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q. ROO.- Las industrias náutica y restaurantera de Quintana Roo proyectan un año de consolidación, crecimiento moderado y retos compartidos en este 2026.
La proyección se sustenta en el impulso del fortalecimiento institucional, la promoción internacional y la resiliencia de ambos sectores frente a un entorno económico complejo.
Para los náuticos, uno de los proyectos prioritarios es la consolidación del programa de vigilancia en el arrecife El Meco, donde operan tres embarcaciones con jornadas diarias de ocho horas y que incluyen paramédicos a bordo.
“Es el mayor nivel de vigilancia en un arrecife marino en todo el país”, aseguró el director de Asociados Náuticos de Quintana Roo, Ricardo Muleiro López.
El dirigente del sector destacó que luego de un año de coordinación intensa con autoridades de los tres ámbitos de gobierno, se tuvo un cierre con avances significativos en materia de seguridad y fortalecimiento institucional.
La asociación, recordó, agrupa a más de 80 afiliados entre personas físicas, morales y cooperativas turísticas.
Algunos de los retos que enfrentaron el año pasado fueron la cantidad de jornadas con puerto cerrado debido a condiciones climáticas adversas, que promedió cerca de 50 días.
Los destinos con más afectaciones fueron Playa del Carmen con 67 cierres, Isla Mujeres con 44, Puerto Morelos con 43 y Puerto Juárez con 42.
En materia de promoción, el sector náutico mantuvo presencia en eventos internacionales, como el “Miami International Boat Show”.
Igualmente, organizó el “Cancún International Boat Show and Marine Expo” y el Torneo Internacional de Pesca Deportiva, que en su edición más reciente rindió homenaje al pionero de la actividad náutica en la región, Don Diego de la Peña.
Como parte del balance, al cierre de 2025 reportó una ocupación promedio del 70 por ciento impulsada por la afluencia hotelera, y se estima un crecimiento de 10 por ciento para este año.
Muleiro López, no obstante, advirtió del impacto en los incrementos en insumos, combustibles y cargas fiscales.
El llamado a los operadores fue a realizar ajustes responsables que permitan mantener la rentabilidad sin comprometer la calidad del servicio.
A su vez, el sector restaurantero reconoció que tuvo resultados alentadores al cierre del año pasado, de acuerdo con el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en el estado, José Julio Villarreal Zapata.
Los restaurantes de Cancún y Quintana Roo reportaron una afluencia entre “buena y muy buena” al operar entre el 85 y 90 por ciento de su capacidad durante el 31 de diciembre de 2025 y el 1 de enero pasado.
Según el líder empresarial, la expectativa inicial era alcanzar el 100 por ciento de ocupación, pero los resultados alcanzados fueron positivos considerando el contexto que enfrentaron el año pasado.
“Llegar al 90 por ciento fue bastante bueno dentro del contexto que tuvimos durante todo 2025. Hubiéramos esperado estar arriba y llegar al 100, pero pocos restaurantes operaron a su máxima capacidad”.
Los establecimientos con mejores resultados se ubicaron principalmente en Puerto Cancún y la Zona Hotelera, sobre todo aquellos que ofrecieron cenas especiales y paquetes de Año Nuevo.
Los menú para celebrar el año nuevo atrajeron a comensales interesados en la celebración gastronómica, los fuegos artificiales y los eventos organizados en la ciudad.
Respecto al comportamiento del sector el 1 de enero, Villarreal Zapata explicó que algunos restaurantes optaron por cerrar o reducir turnos, al tratarse de una fecha en la que gran parte de la población permanece en casa.
A pesar de ello, dijo, el balance general fue favorable y representó un alivio para la economía local.
El dirigente empresarial resaltó la importancia del sector restaurantero como generador de una cadena de valor amplia y una economía circular que beneficia a proveedores, trabajadores y prestadores de servicios vinculados al turismo y la gastronomía.
“Tenemos la esperanza puesta en que 2026 nos ayude a reforzar y salir adelante con los retos que tenemos enfrente. Los restauranteros somos resilientes y seguiremos luchando para mantener la economía de miles de personas que dependen de esta industria”.
Ambos sectores coincidieron en que este año será clave para afianzar lo que han alcanzado, enfrentar los desafíos económicos y seguir siendo pilares fundamentales del desarrollo turístico y económico de Quintana Roo.


