- La escalada bélica entre Irán, Estados Unidos e Israel no sólo ha elevado la tensión internacional, sino que comienza a tener efectos concretos para México.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
CIUDAD DE MÉXICO.- La escalada bélica entre Irán, Estados Unidos e Israel no sólo ha elevado la tensión internacional, sino que comienza a tener efectos concretos para México, tanto en el plano poblacional —con connacionales varados en la región— como en el económico, ante el riesgo de un encarecimiento global del petróleo si se consolida el cierre del Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 por ciento del crudo mundial.
De acuerdo con la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), existen al menos 1,067 mexicanos registrados en Medio Oriente a través del Sistema de Registro para Personas Mexicanas en el Exterior (SIRME), principalmente en Israel (1,009), así como en Irán y Jordania. La cifra podría ser mayor debido a que el registro es voluntario.
El conflicto obligó al cierre de espacios aéreos en varios países de la región, lo que ha dejado a decenas de mexicanos sin posibilidad de salir. El gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, informó que hay 83 queretanos varados en Emiratos Árabes Unidos y 21 en India, quienes no han podido abordar sus vuelos de regreso.
En Jordania, específicamente en el Aeropuerto Internacional Reina Alia, en Amán, permanecen 14 mexicanos originarios de Mazatlán, Sinaloa, quienes reportaron que sus vuelos fueron cancelados ante la suspensión de operaciones aéreas.
La SRE indicó que los connacionales que deseen salir deben contactar directamente a sus aerolíneas y, en caso de requerir apoyo, comunicarse con las representaciones diplomáticas mexicanas. Asimismo, reiteró su llamado a evitar viajes a Israel, Irán, Arabia Saudita, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán y Qatar, mientras persista la crisis.
En anteriores episodios de tensión en la región, la Cancillería logró evacuar a más de 175 mexicanos, lo que refleja el nivel de vulnerabilidad que puede alcanzar la comunidad mexicana ante un conflicto prolongado.
Impacto económico: petróleo y combustibles
Aunque México no importa petróleo crudo directamente del Medio Oriente, el país sí depende del mercado energético internacional. El eventual cierre del Estrecho de Ormuz —ubicado entre Irán y Omán— afectaría el flujo de aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, lo que podría elevar el precio del barril por encima de los 100 dólares, según estimaciones de analistas internacionales.
México importa una parte significativa de las gasolinas que consume.
Tan sólo en 2025, el país adquirió del exterior alrededor de 529 mil barriles diarios de gasolina, principalmente desde Estados Unidos, de acuerdo con datos del sector energético. Un incremento sostenido en el precio internacional del crudo se traduciría en mayores costos para la importación de combustibles y, eventualmente, presionaría los precios al consumidor.
El impacto no sería inmediato ni automático, ya que dependerá de factores como la duración del conflicto, la respuesta de los mercados y las medidas fiscales que adopte el Gobierno mexicano para amortiguar aumentos.
Sin embargo, la combinación de tensión geopolítica, volatilidad petrolera y dependencia de combustibles importados coloca a México en una posición sensible frente a una guerra que, aunque lejana geográficamente, tiene efectos directos en su población y en su economía.


