- Autoridades rescataron a 11 ejidatarios extraviados en el volcán San Martín, en Los Tuxtlas, con saldo de una persona fallecida.
JORGE GONZÁLEZ
SAN ANDRÉS TUXTLA, VER.- Tras más de 24 horas de búsqueda en una zona de difícil acceso, autoridades y brigadistas comunitarios localizaron a un grupo de ejidatarios que se encontraba extraviado en el volcán San Martín, en la región de Los Tuxtlas. El saldo es de 11 personas rescatadas con vida y una persona fallecida.
De acuerdo con reportes oficiales, el grupo –integrado por campesinos de la comunidad Belén Grande– ingresó a la zona montañosa para realizar labores de campo, pero perdió orientación en medio de la selva, lo que derivó en su desaparición y la activación de un operativo de búsqueda desde el sábado.
Las labores de localización se prolongaron por más de un día debido a las condiciones del terreno: vegetación densa, pendientes pronunciadas y limitada comunicación.
En el operativo participaron elementos de Protección Civil, corporaciones de seguridad y pobladores conocedores de la región, cuya intervención fue clave para ubicar a los extraviados.
Fue hasta este domingo cuando se logró establecer contacto con el grupo en las inmediaciones de comunidades cercanas a la zona volcánica.
Los brigadistas confirmaron que 11 de los integrantes se encontraban con vida, aunque presentaban signos de deshidratación y agotamiento, por lo que recibieron atención médica en el sitio antes de iniciar el descenso.
Durante el operativo se confirmó la muerte de uno de los integrantes del grupo, identificado como Alejandro Bustamante, conocido en su comunidad como “El Cachorro”.
De acuerdo con los primeros reportes, el fallecimiento estaría relacionado con una caída en el terreno accidentado y una lesión que no pudo ser atendida a tiempo debido al aislamiento del grupo.
Autoridades indicaron que serán los peritajes correspondientes los que determinen con precisión las causas del deceso.
El volcán San Martín Tuxtla forma parte de la Sierra de Los Tuxtlas, una región caracterizada por su selva densa, caminos limitados y geografía compleja, factores que dificultan tanto la orientación como las tareas de rescate.
En este contexto, la participación de habitantes locales con conocimiento del terreno resultó determinante para ubicar a los ejidatarios.
El caso pone de relieve los riesgos asociados a actividades en zonas rurales y selváticas sin rutas seguras ni medios de comunicación, así como la necesidad de fortalecer protocolos preventivos y de respuesta para comunidades que dependen de estas áreas para su subsistencia.
Tras el rescate, los sobrevivientes fueron acompañados en su descenso hacia zonas seguras para su valoración médica y reunificación con sus familias.
Las autoridades mantienen presencia en la zona y darán seguimiento a las condiciones de salud de los afectados.



