- El área de investigación nuclear de la Secretaría de Energía analiza la viabilidad de usar reactores nucleares pequeños para aumentar la capacidad de generación de energía.
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CIUDAD DE MÉXICO.- El área de investigación nuclear de la Secretaría de Energía (Sener) analiza la viabilidad de usar reactores nucleares pequeños (SMR) para aumentar la capacidad de generación de energía eléctrica sustentable en proyectos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos (Pemex).
Sin embargo, la iniciativa enfrenta dos retos: considera una tecnología que está en fase de desarrollo y el costo para ser aplicada, consideraron especialistas y autoridades.
Eventualmente, México deberá incorporar mayor capacidad nuclear en la matriz energética nacional a partir de 2038, por lo que se estudia que pueda ser a través de SMR, señala el Programa Institucional 2026-230 del Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ), organismo descentralizado de la Sener.
Los SMR son reactores que tienen capacidad para generar entre 50 y 300 megawatts (MW) de electricidad que pueden emplearse en zonas remotas o aisladas, así como ciudades pequeñas, que pueden sustituir el uso de combustibles fósiles.
Por ejemplo, estos equipos podrían implementarse en la Península de Baja California, región que no está conectada a la red nacional, para generar su propia electricidad de manera sostenible, expone el documento.
Al no requerir una infraestructura como la que tienen las centrales nucleares convencionales, los pequeños reactores permiten una implementación más flexible y rápida para cubrir la demanda regional.
Además, el programa subraya que estos reactores se pueden emplear en procesos de cogeneración industrial.
Se contempla su uso para suministrar calor de proceso y vapor de alta temperatura a las instalaciones de Pemex, señala el documento, lo que permitiría sustituir la quema de combustibles fósiles en refinerías y reducir significativamente las emisiones de carbono.
La investigación del ININ se centra criterios de licenciamiento para que esta tecnología pueda emplearse en instalaciones de CFE y Pemex con base en una operación segura, así como en la viabilidad estratégica para la expansión de generación de energía eléctrica y térmica del País, según el documento.
Este tipo de reactores está tomando fuerza en algunos países como Estados Unidos, impulsado por el Departamento de Energía, pero especialistas y autoridades consideran que su empleo se encuentra aún en etapa de desarrollo, por lo que su aplicación en México no será viable en el corto plazo.
Carlos Flores, experto en energía, consideró que en el corto plazo EU, China y Japón pueden implementar esta tecnología, pero en México será en un plazo mayor.
“En este momento no hay fabricantes de rectores que lo hagan de manera comercial; hay prototipos de rediseño pero no a escala industrial”, sostuvo.
Jorge Islas Samperio, subsecretario de Planeación y Transición Energética de la Sener, aseguró que mientras los módulos nucleares no hagan su prueba comercial no se pueden incluir en la política de planeación energética.
“Esta tecnología escasamente se están usando en México, aunque se están promoviendo al por mayor pero casi no vemos usos comerciales y queremos primero que no nos agarren de conejillo de indias.
“Queremos primero que los usen en sus países, díganos cómo están y después analizamos, pero sobre todo es un tema de competitividad, de costos. Es un tema que siempre se revisa, el ININ constantemente no está orientando, no es un tema olvidado, pero es un tema de mínimo costo”, dijo durante su participación en la Feria de Energía de la Sener el pasado 14 de abril.
OTRAS INNOVACIONES
Además, el ININ planea desarrollar con tecnología nuclear nanoestructuras de carbono para sistemas de almacenamiento eléctrico.
“El almacenamiento de energía se vuelve trascendente en un sistema eléctrico donde las centrales eléctricas deben trabajar a capacidad plena.
“Las nanoestructuras de carbono pueden convertir un capacitor de baja capacidad de almacenamiento en un supercapacitor que combina carga y descarga rápida”, expone.
Las técnicas nucleares como el uso de trazadores radiactivas que ha desarrollado el ININ han contribuido a la exploración de petróleo, gas, uranio y campos geotérmicos, así como analizar la inyección de agua en un pozo para extracción de crudo, detectando grietas que impidan mover el hidrocarburo.
No obstante que estas aplicaciones podrían ayudar a generar más energía eléctrica e hidrocarburos, el Gobierno ha reducido el presupuesto a esta institución, impactando en la investigación e innovación.
Datos de la Secretaría de Hacienda señalan que el presupuesto destinado a actividades de investigación científica y desarrollo tecnológico del ININ fue el año pasado de alrededor de 512 millones de pesos, una caída real de 7 por ciento.
Francisco Barnés de Castro, integrante del Observatorio Ciudadano de Energía, expuso en un análisis que en 2024 el Instituto realizó 73 proyectos de investigación, una caída de 19.7 por ciento menor a los que se registraron en 2018.



