- Julieta Venegas afirma que no puede cantar y llorar al mismo tiempo, incluso en canciones tristes, su felicidad se refleja cuando está frente al micrófono.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Cantar y llorar a la vez es algo que Julieta Venegas no sabe hacer. Al ver a otros artistas ofrecer esas escenas emocionales, siente ganas de ser como ellos, pero ni aunque entone una canción triste o ella se sienta así, puede ocultar su felicidad frente a un micrófono.
“La música me la inculcaron con mucho amor, yo siempre la he relacionado con la alegría. Cantar es sonreír, no lo puedo evitar”, compartió la cantautora, en entrevista.
Detalles como ese llenan su primer libro, “Norteña. Memorias del Comienzo”, editado en México por Almadía, en el cual explora su relación con la música a partir de sus recuerdos y fotografías familiares.
Por ejemplo, tiene un capítulo dedicado al piano, donde narra el inicio de sus lecciones a los 8 años con la maestra Margarita, con quien ella y sus tres hermanos comenzaron a tomar clases después de que sus padres, fotógrafos, cubrieran un recital y quedaran maravillados.
También rememora su educación estricta y lo que despertó en ella, el momento en que descubrió su ambición por componer, la formación de sus primeras bandas, trabajar en una tienda de discos y como maestra de inglés, y cómo el arte se volvió su camino a la libertad.
“No quería hablar sobre mi carrera, la gran pregunta es por qué hago música, eso fue guiando el orden del libro. Me gustaba la posibilidad de no hacer una cronología porque no quería cubrir todo, solamente algunos aspectos de cosas que pasaban en mi vida y que se conectaban a través de la música”, resaltó Venegas.
El género favorito para leer de la intérprete de “Lento” y “Me Voy” es la novela, pero en sus talleres de escritura que comenzó a tomar en 2020, durante la pandemia de Covid- 9, descubrió que lo que realmente le interesaba al escribir tenía que ver con el ensayo personal y la memoria. Pero no tenía pensado hacerlo.
“Yo decía: ‘Prefiero hacer un disco, no me quiero poner a escribir una memoria, ya que tenga 90, no haga nada y no quiera salir de mi casa, ya me pongo a escribirla'”.
A raíz de que su hermana gemela Yvonne realizó un proyecto sobre su natal Baja California, la cantante empezó a leer obsesivamente sobre el Estado. Así llegó a obras de Fernando Jordán, pero también recordó las canciones que oía su madre y comenzó a maquinar su álbum Norteña, que estrena hoy.
Pero al tiempo que creaba los temas y leía de Tijuana y autores de la región, como las poetas Rosina Conde y Ruth Vargas Leyva, comenzó a parecerle natural complementar las canciones al llevar escenarios al papel.
“Ni siquiera sabía si iba a terminar el libro, pero me parecía padre estar haciéndolo todo junto. Fue una experiencia de estar inmersa en paisajes, en historias y en esta música que para mí es de mi mamá, de mis tías, como que todo se conectaba”, detalló la música.
El disco cuenta con múltiples duetos: Bronco, Natalia Lafourcade, Meme del Real, El David Aguilar, Ruzzi, Yahritza y su Esencia. Las letras, además, empezaron a conectar con añoranza, migración y querer volver a un lugar.
Venegas se había establecido en Argentina, pero tras avanzar con su proyecto vio que todo lo hizo para hacerse ver que era momento de regresar a México y reconectar con su identidad.
“El hecho de definirme como norteña ha sido importante para mí. Desde que volví, siento como que me salieron las raizotas y se convirtió todo como una especie de celebración”, consideró la artista.



