- Cientos de trabajadores frenan sus labores durante poco más de dos horas para ver a la Selección Mexicana en el Mundial de Futbol.
STAFF / AR
MONTERREY, NL.- Cientos de trabajadores frenan sus labores durante poco más de dos horas para ver a la Selección Mexicana en el Mundial de Futbol.
Y también hubo otros que, sin dejar de trabajar, como pudieron estuvieron al pendiente de lo que ocurría en el encuentro.
Desde antes de las 13:00 horas, cuando arrancó el juego contra Sudáfrica, el tráfico intenso de la zona metropolitana cedió ante la fiesta futbolera, y avenidas como Garza Sada, Cuauhtémoc, Pino Suárez, Constitución y Morones Prieto evidenciaron una fluidez poco común para un día de trabajo.
Afuera del Mesón Estrella, en una de las zonas más concurridas del Centro, trabajadores, locatarios y personas que sólo iban pasando se formaron en grupo frente a una televisión instalada sobre repisas con papayas.
Sentados sobre contenedores de plástico, algunos portaban delantales mientras veían concentrados el partido.
“Siempre nos ha tocado chambear”, contó el comerciante Raúl Rivera refiriéndose a las participaciones de México en Mundiales, “pero siempre hemos estado apoyando”.
Al minuto 8 del encuentro se oyó el primer grito de gol de México en las calles.
En un negocio de comidas del Mercado Juárez, cocineros y meseros con playeras de la Selección nacional -que terminó ganando 2 a 0- preparaban los platillos mientras veían el juego.
“Seguimos trabajando, pero también desde aquí demostramos nuestro cariño al equipo”, compartió Luisa Hernández, una mesera.
“Yo creo que desde donde uno esté hay que apoyar”.
Imelda Chapa decidió no cerrar las puertas de su tienda de abarrotes en la Colonia del Prado. Refrescos, frituras y cervezas fue lo que más vendió.
“Hoy no cerramos, porque luego los vecinos ocupan algo, mejor vemos el partido aquí en la tele, sin problemas”, dijo.
“Es de los días que más he vendido en lo que va del año”.
Cerca de allí, Miguel Ramírez, Abiud Ramírez y Misael Anaya, trabajadores del Torno Fayesa, aprovecharon la hora de comida para ver el partido dentro de la planta: recargaron una pequeña televisión en un montacargas, y compraron fritos y refrescos.
Por ver a la Selección tuvieron que alargar su jornada, pero para ellos valió la pena.
“Paramos un ratito, sólo son dos horas, pero nos vamos a reponer en la tarde”, contó Miguel, “ya lo acordamos, salimos un poco más tarde hoy, pero pues vemos el partido”.
Hubo negocios donde a los trabajadores se les dio una hora más de comida para que pudieran ver el juego completo. Nadie quería perdérselo.
Héctor Miranda, propietario de un taller de chapas y elevadores, en la Colonia 10 de Marzo, instaló una pantalla para que sus empleados vieran el partido.
“Es un taller familiar y nos trajimos la pantalla para ver el partido. Ya ve, vamos ganando”, comentó Miranda mientras observaba el juego junto a los trabajadores. Todos festejaron los goles de la Selección.
La fiebre futbolera también llegó al auto lavado Gamma, en Paseo de los Leones, donde una pantalla gigante permitió que empleados y clientes no se perdieran ningún detalle de la inauguración del Mundial.
Aunque las clases no se detuvieron, en los planteles también hubo flexibilidad para que los alumnos disfrutaran del encuentro sin faltar a clases, como sucedió en la primaria Sofía Ramírez Guerra, en la Colonia Valle Verde, donde algunas maestras llevaron pantallas.
El señor Beto observaba el partido junto a dos compañeros de trabajo en la Colonia CROC.
“La ventaja es que podemos verlo aquí en el trabajo’, relató, “me comentó mi hermano que en su empresa también lo proyectaron en una pantalla”.
Restaurantes lucieron una alta afluencia durante el partido, así como las zonas de comidas de plazas comerciales.
“Soy taxista, pero dejé de trabajar para venir a ver el juego”, dijo Manuel Pérez, vecino de Santa Catarina, “estamos orgullosos de que se haya hecho (el Mundial) aquí en México”.
Y por supuesto, la fiesta se vivió en las casas, donde las familias se reunieron para convivir y ver al equipo nacional en su debut.
En una vivienda de la Colonia Privadas Canadá, en Escobedo, personas de Tabasco, Acapulco, Veracruz y Nuevo León se reunieron a ver el encuentro. Prepararon barbacoa.
“Aprovechamos para vernos y ver el partido”, explicó Ivan Zavala, quien es de Veracruz y ahora vive en Estados Unidos.
Tras el triunfo de la Selección Mexicana, las actividades laborales fueron retomadas de manera normal… hasta que llegue el próximo partido.
Con información de Regina Vega, Claudio Magallanes, Juan Carlos Rodríguez, Paulina Sánchez y Andrea Sagástegui.




