- El Estadio Azteca se convirtió en una sucursal de Colombia, donde el baile y la fiesta fue total.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
CIUDAD DE MÉXICO.- El Estadio Azteca se convirtió en una sucursal de Colombia, donde el baile y la fiesta fue total.
Las gradas pintadas de amarillo, el incansable cántico de los seguidores y la ensordecedora entonación del himno redondearon la victoria 3-1 de la Selección de Colombia ante Uzbekistán, en su debut en la Copa del Mundo 2026.
Vaya forma de volver a la máxima justa luego de ocho años, aunque nadie dijo que sería sencillo, mucho menos en un Mundial que ya ha dejado varias sorpresas.
El conjunto colombiano no sólo tuvo que lidiar con el nerviosismo y lo imponente de un escenario tres veces mundialista, también con un rival que apostó a cerrarle los espacios.
Sin embargo, los cafeteros se adueñaron de la posesión, no se dejaron envolver por las imprecisiones de los primeros minutos y encontraron premio a su paciencia.
Luis Díaz fue el hombre clave. Dio el primer aviso con un zurdazo que reventó el poste y, más tarde, sacó la llave del gol recurriendo al factor sorpresa.
Al 40’, el atacante del Bayern Munich detectó el pique del lateral derecho Daniel Muñoz a la espalda de la defensa central uzbeka y le mandó un trazo preciso que éste no desaprovechó, desviando el balón con la punta del botín derecho para techar al guardameta.
El Estadio Azteca explotó, era una auténtica fiebre amarilla. Solo que el extremo uzbeko Abbosbek Fayzullaev logró contenerla momentáneamente.
Al 61’, firmó el tanto del empate y enmudeció a los aproximadamente 80 mil colombianos presentes en el Azteca. Eldor Shomurodov prendió una volea a segundo poste que Camilo Vargas no pudo rechazar, el esférico rebotó en el poste y quedó servido para Fayzullaev.
Esa histórica anotación, la primera en una Copa del Mundo para la debutante Uzbekistán, hizo saltar de sus asientos al grupo de fanáticos asiáticos que estaban detrás de esa portería con tambores y trompetas.
Con un James Rodríguez que incidió poco en el accionar colombiano, de nueva cuenta emergió la figura de “Lucho” para devolver la tranquilidad. El extremo definió de derecha en el área tras ser asistido por Gustavo Puerta en una descolgada, al 65’.
No sin antes llevarse un susto, Colombia cerró la victoria por conducto de Jáminton Campaz, quien conectó un sólido cabezazo, con mérito de “Cucho” Hernández, quien fue a la banda a recuperar el balón y metió un servicio preciso, en el 90+8’.
Tras el tropiezo de Portugal, la Selección de Colombia es líder del Grupo K.
*Con información de Agencia Reforma




