- El sur de Veracruz dio un paso relevante dentro del desarrollo del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.
JORGE GONZÁLEZ
COATZACOALCOS, VER.- El sur de Veracruz dio un paso relevante dentro del desarrollo del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec con el arranque formal de la fase de ingeniería de la planta de Gas Natural Licuado (GNL).
Se construirá en el Polo de Desarrollo para el Bienestar (Podebi) Coatzacoalcos II, en Villa Allende.
El proyecto, impulsado por la empresa Ursus Energy busca convertir a Coatzacoalcos en un nodo estratégico para el procesamiento, almacenamiento y exportación de gas natural licuado hacia mercados de América Latina, el Caribe y Europa.
De acuerdo con reportes del sector energético, la iniciativa representa una inversión inicial cercana a 450 millones de dólares en su primera etapa.
La fase actualmente en marcha corresponde a los trabajos de ingeniería básica y de detalle, una etapa clave para definir el diseño técnico, la infraestructura industrial y las necesidades operativas del complejo antes del inicio de las obras civiles.
La planta estará ubicada dentro del Podebi Coatzacoalcos II, en un predio de aproximadamente 132 hectáreas en la zona de El Gavilán, Villa Allende, cercano a la terminal portuaria de Pajaritos, una localización considerada estratégica por su conectividad marítima, ferroviaria e industrial.
De acuerdo con información difundida por la empresa y medios especializados, la planta tendrá una capacidad estimada de 1.5 millones de toneladas métricas anuales de GNL, lo que permitiría procesar gas natural para su posterior licuefacción y exportación.
El diseño contempla infraestructura especializada para tratar gas con alto contenido de nitrógeno y otras impurezas, una condición frecuente en parte de la producción mexicana.
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es que pretende aprovechar gas natural que actualmente Pemex quema en mecheros o libera por venteo, reduciendo emisiones contaminantes y transformando ese recurso en un producto de valor comercial. De esta manera el aprovechamiento energético sería más eficiente.
Durante la etapa inicial, el transporte del gas y del producto procesado podría apoyarse en el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, particularmente en la red ferroviaria operada por la Secretaría de Marina, mientras se desarrollan nuevas conexiones de ductos en la región.
El avance del proyecto también es visto como una prueba para el modelo de desarrollo industrial del Corredor Interoceánico, una de las apuestas estratégicas del Gobierno Federal para detonar inversión y empleo en el sureste del país.
Entre los 11 polos industriales contemplados, Coatzacoalcos II sería el primero en entrar plenamente en fase de ejecución física, lo que lo coloca bajo especial atención institucional.
Para Coatzacoalcos, ciudad históricamente vinculada a la petroquímica y al sector energético, la llegada de esta inversión podría traducirse en generación de empleo, mayor actividad portuaria y dinamismo económico.
El reto, advierten analistas, será garantizar que ese crecimiento se acompañe de controles ambientales, planeación territorial y beneficios tangibles para la población local.




