- La creciente presión sobre los ecosistemas de Quintana Roo, uno de los estados más vulnerables del país a los efectos del cambio climático, llevó a las autoridades estatales a reactivar uno de los principales órganos encargados de coordinar la política ambiental.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
CHETUMAL, Q. ROO.- La creciente presión sobre los ecosistemas de Quintana Roo, uno de los estados más vulnerables del país a los efectos del cambio climático, llevó a las autoridades estatales a reactivar uno de los principales órganos encargados de coordinar la política ambiental.
La Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA) reinstaló la Comisión Estatal de Cambio Climático, con el propósito de fortalecer la planeación y acelerar las acciones para enfrentar fenómenos como el aumento de temperaturas, el deterioro de la calidad del aire y la mayor frecuencia de eventos meteorológicos extremos.
Durante la primera sesión ordinaria de este organismo, encabezada por el titular de la SEMA, Óscar Rébora Aguilera, se destacó que la Comisión retomará la tarea de coordinar, evaluar y dar seguimiento al Programa Estatal de Acción ante el Cambio Climático.
Además, impulsará políticas enfocadas tanto en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero como en la adaptación de los municipios y comunidades a los impactos ambientales que ya enfrenta la entidad.
El funcionario señaló que la reinstalación representa la reactivación de un mecanismo institucional clave para alinear esfuerzos entre dependencias gubernamentales.
Para fortalecer la toma de decisiones con base en información técnica y acelerar la implementación de medidas que beneficien a la población quintanarroense.
Los integrantes de la Comisión refrendaron su compromiso de trabajar de manera coordinada para consolidar una agenda climática que incremente la resiliencia del estado, fomente el desarrollo sostenible y contribuya a preservar el patrimonio natural para las próximas generaciones.
Como parte de la misma estrategia, también fue reinstalado el Comité Núcleo del Programa de Gestión para Mejorar la Calidad del Aire (Proaire), instancia encargada de diseñar e implementar acciones para prevenir y reducir la contaminación atmosférica.
El objetivo es fortalecer la coordinación entre los tres órdenes de gobierno, instituciones académicas, iniciativa privada y organizaciones civiles para mejorar la calidad del aire, proteger la salud pública y cumplir con los compromisos ambientales nacionales e internacionales.
Estas acciones se enmarcan en el Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo, promovido por la administración estatal, que busca impulsar una gestión ambiental con mayor participación institucional y social.
La reactivación de ambos órganos ocurre en un contexto especialmente relevante para Quintana Roo.
El estado concentra una de las mayores extensiones de selvas, manglares y arrecifes del país, ecosistemas que en los últimos años han enfrentado amenazas derivadas del crecimiento urbano.
También por el desarrollo turístico, la llegada masiva de sargazo, la contaminación y el impacto cada vez más intenso de huracanes asociados al calentamiento global.
Organismos nacionales e internacionales han advertido que la región del Caribe Mexicano será una de las más expuestas a los efectos del cambio climático durante las próximas décadas.
Ante esto, hacen un llamado a fortalecer la gobernanza ambiental y la coordinación entre instituciones se ha convertido en una prioridad para reducir riesgos y proteger tanto a la población como a la principal actividad económica del estado: el turismo.




