- Entre calorones y falta de medicamentos, los derechohabientes del ISSSTE Regional y sus familiares sufren mientras son atendidos.
STAFF / AR
MONTERREY, NL.- Entre calorones y falta de medicamentos, los derechohabientes del ISSSTE Regional y sus familiares sufren mientras son atendidos o esperan al personal de la institución de salud federal.
Las altas temperaturas que se registran en el Estado son un factor con el que los pacientes deben de lidiar, especialmente quienes acuden al área de consulta y la farmacia, ubicados en el primer nivel del edificio ubicado en la Avenida Ruiz Cortines, en la Colonia Burócratas Federales, en Monterrey.
Y es que aunque el hospital sí cuenta con aire acondicionado, el sistema no alcanza a sentirse, provocando un bochorno intenso, que cala no sólo a los pacientes, sino también al personal del centro de salud.
A esto se suma otro problema: la constante falta de medicamentos, señalaron los pacientes.
Ante la carencia de fármacos, explicaron, se ven en la necesidad de comprarlos por su cuenta o, de plano, posponer los tratamientos.
DESESPERAN POR EL CALOR
El sistema de aire acondicionado no alcanza a refrescar todas las áreas ubicadas en el primer piso, por lo que el calor es agobiante.
Trabajadores y pacientes temen que si no mejoran los equipos de aire, las condiciones en el hospital se vuelvan insoportables durante la canícula, especialmente para niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
“Estaba sudando a chorros”, reprochó una derechohabiente, “acompañé a mi hermana a una consulta y se siente mucho bochorno, todas las salas de espera del primer piso están así, es muy sofocante.
“Vi muchos adultos mayores echándose aire como podían, no me quiero imaginar cómo estará el calorón con lo de la canícula, ojalá hagan algo, porque no está bien que nos tengan así”.
En el primer piso es común ver a las personas con abanicos de mano, libretas o pedazos de cartón para refrescarse aunque sea un poco.
Personal del área de citas, de los módulos de información y recepción tienen que llevar sus propios abanicos.
Victoria, quien tenía un familiar internado, señaló que en los cuartos de recuperación también se siente mucho bochorno, y cada paciente debe llevar su abanico.
“En lo que es el quirófano sí hay clima, pero ya cuando lo mandaron a observación ahí si está el calorón, tuvimos que traer un abanico para aguantar”, reprochó.
FALTAN MEDICINAS
Además del calorón, derechohabientes señalaron que otra deficiencia es la falta de algunos medicamentos.
Incluso, hay casos en donde los propios médicos recomiendan a los pacientes que las consigan por su cuenta, afirmaron.
“No hay medicinas, piden que las compre el paciente”, acusó un usuario.
“Es frecuente que no surtan la receta completa”, denunció otro derechohabiente.
“Las tenemos que comprar por nuestra cuenta y hay medicinas que son muy caras, o las compras o te enfermas más”.




