- Además de las recurrentes inundaciones en el estacionamiento, la Cámara de Diputados tiene un problema mayor, el hundimiento.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Además de las recurrentes inundaciones en el estacionamiento, la Cámara de Diputados tiene un problema mayor: el hundimiento, que deja vulnerable al Palacio Legislativo de San Lázaro.
En trabajos de remodelación, al menos desde 2013, se ha determinado usar materiales que aligeren el peso de los inmuebles para disminuir el hundimiento que han provocado los temblores, marcadamente los de 2017, que obligaron a ejecutar trabajos de renivelación de edificios.
“Tenemos varios inmuebles que de alguna manera están conectados, pero con diferentes hundimientos. Los desajustes entre el inmueble, el hundimiento desproporcionado y demás, nos ponen en una situación muy vulnerable”, reconoció el secretario general, Mauricio Farah.
“Hay que ser francos, no hay que huirle a las cosas: hay un movimiento continuo en la Cámara (baja), que todos padecemos y al que todos tememos, cuando hay algún temblor”, previno.
Farah explicó que hay “un movimiento continuo y desproporcionado en algunos lugares, superior al metro y medio. Y eso, siempre, siempre, nos va a causar algunos problemas”.
Con el temblor de 2017 se profundizaron los hundimientos en los edificios A, B y H del recinto de San Lázaro, que de por sí arrastra problemas estructurales que fueron relegados por varias administraciones.
El 19 de septiembre de 2017, de hecho, fue registrado un desplazamiento de 30 centímetros y fue declarado como inhabitable. Los otros dos edificios tenían hundimientos diferenciados, pero siguieron en servicio.
Desde entonces, la Cámara de Diputados llevó a cabo estudios sobre la estructura de los edificios y comenzaron a ejecutarse trabajos de renivelación, que ameritaron la colocación de 192 pilotes.
En la Cuenta Pública de 2018 de la Cámara de Diputados se reportó que en obras de inversión se habían gastado 269 millones de pesos, gran parte de esa bolsa para trabajos de renivelación.




