- Pescadores de Yucatán denunciaron este domingo una nueva fuga de diésel y señalaron a Petróleos Mexicanos (Pemex) como responsable de esta contaminación.
IGNACIO CANUL
PUERTO PROGRESO, YUC.- Pescadores de Yucatán denunciaron este domingo una nueva fuga de diésel y señalaron a Petróleos Mexicanos (Pemex) como responsable de esta contaminación.
La fuga más reciente de este combustible en Puerto Progreso ocurrió a mediados de abril de este año, aunque pescadores locales aseguraron que, durante meses reportaron la presencia de manchas de combustible en el agua.
En aquella ocasión, el reporte oficial y la movilización de emergencia comenzaron el 17 de abril de 2026, tras detectarse burbujeo e iridiscencias en la zona.
Los trabajos concluyeron el 21 de abril de 2026 con el sellado definitivo del ducto. De acuerdo con informes de Pemex y del Gobierno de Yucatán, la filtración provenía de un ducto submarino en desuso que aún contenía remanentes de combustible.
La fuga se localizó en las inmediaciones del Viaducto Antiguo, cerca del Muelle de Arcos, conocido también como muelle “Chocolate”, a la altura de los pilares 35 Sur y 35 Norte.
Para contener el derrame, buzos especializados de Pemex, en coordinación con la Secretaría de Marina (Semar), instalaron barreras de contención y sellaron de forma permanente la tubería dañada, con el objetivo de reducir el impacto en las actividades pesquera y turística de la zona.
Sin embargo, este domingo, pescadores realizaron un recorrido por el mismo sitio y, según denunciaron, detectaron una nueva filtración de diésel que amenaza con alcanzar la orilla de la playa donde conviven turistas nacionales e internacionales.
Los ambientalistas
El derrame de hidrocarburo registrado en abril frente al Puerto de Progreso movilizó a autoridades estatales, dependencias federales y especialistas ambientales.
Coincidieron en la necesidad de contener la fuga, aunque mantuvieron posturas distintas sobre la dimensión de sus efectos.
Sin embargo, organizaciones ambientalistas y pescadores de la región pidieron que el caso no se dé por concluido únicamente con la reparación del ducto.
Advirtieron que los ecosistemas costeros de Yucatán, como los manglares, pastos marinos y arrecifes, son particularmente sensibles a este tipo de contaminación, por lo que solicitaron monitoreos permanentes de la calidad del agua y de la fauna marina, así como estudios independientes para determinar el alcance real de los posibles daños ambientales.
Los ambientalistas coincidieron en que el incidente pone de relieve la necesidad de fortalecer la vigilancia sobre la infraestructura marina de Pemex y transparentar la información técnica sobre este tipo de contingencias, especialmente después de los recientes derrames registrados en el Golfo de México.
Además, pescadores locales denunciaron que las manchas de hidrocarburo habían sido observadas desde días antes de la intervención oficial y señalaron la posible existencia de otras fisuras en infraestructura petrolera submarina que, aseguraron, requieren inspecciones preventivas.
El Gobierno de Yucatán informó que el incidente de abril se originó por una fuga en un ducto submarino fuera de operación ubicado cerca del antiguo viaducto de Progreso y precisó que no guardaba relación con el derrame de mayor magnitud ocurrido semanas antes en aguas del Golfo de México.
La administración estatal mantuvo coordinación con Pemex y autoridades federales para supervisar las labores de atención y el monitoreo de la zona costera.
Por su parte, Pemex confirmó que la fuga fue detectada en una tubería marina en desuso, donde se observaron pequeñas iridiscencias y burbujas de hidrocarburo.
Aseguró que activó de inmediato sus protocolos de emergencia, desplegó personal especializado para sellar el ducto y realizó trabajos de contención, afirmando posteriormente que ya no existía presencia de hidrocarburo en las playas de Progreso.
En estas acciones también participaron elementos de la Semar, encargados de apoyar las labores de vigilancia y control en el área afectada.




