- Una de las empresas implicadas en un esquema de lavado por casi 10 mil millones de pesos obtuvo un fallo a su favor.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- De las tres empresas implicadas en uno de los mayores esquemas de blanqueo de activos en México -que suma casi 10 mil millones de pesos-, la que operó el mayor volumen de recursos ganó un juicio clave para que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) la borrara de su lista negra de “factureras”.
Se trata de Lovies, razón social que recibió en sus cuentas 6 mil 603 millones de pesos, cifra que representa casi el 70 por ciento del total de los recursos denunciados por el SAT ante la Fiscalía General de la República (FGR).
Aunque el SAT la incluyó originalmente como Empresa que Factura Operaciones Simuladas (EFOS) en agosto de 2018, la compañía obtuvo una sentencia de nulidad por parte del Tribunal Federal de Justicia Administrativa en septiembre de 2019, dejando sin efecto legal su estatus de “empresa fachada”.
“Se declara la nulidad de la resolución consistente en el oficio número 500-05-2018-22818 de fecha 15 de agosto de 2018, emitido por la Administración Central de Fiscalización Estratégica”, señala la notificación publicada en el Diario Oficial de la Federación.
Sin embargo, el triunfo administrativo no frenó la persecución penal. La FGR mantiene activa la acción contra los propietarios de Lovies por lavado de dinero, delito que alcanza penas de hasta 15 años de prisión.
La indagatoria de la FGR revela que entre enero de 2016 y abril de 2018, la firma registró más de 12 mil depósitos y 21 mil retiros que sumaron montos prácticamente idénticos, con una diferencia marginal de apenas unos miles de pesos entre entradas y salidas.
Lovies fue constituida en Naucalpan, Estado de México, por Vicente Estrada Viveros y Rafael Solano López, bajo la administración de Claudia Guzmán Salazar. Si bien reportó giros dedicados a la publicidad digital y accesorios, sus movimientos bancarios la vinculan al segundo mayor caso de lavado de dinero de la última década, junto con las empresas Optimización Dalga y OHAT.
REFORMA publicó ayer que estas tres entidades -constituidas en notarías de Naucalpan entre mayo y septiembre de 2015- operaron de forma coordinada. En conjunto, dispersaron recursos hacia cientos de personas físicas y morales, muchas de ellas también boletinadas por el SAT.
A diferencia de Lovies, las otras dos empresas de la red no lograron revertir su situación fiscal.
OHAT, que movilizó 2 mil 383 millones de pesos y cuenta con Vicente Estrada Viveros como apoderado, permanece en el listado definitivo de EFOS desde finales de 2018.
Por su parte, Optimización Dalga, relacionada con los mismos actores y con giros que abarcan desde asesoría jurídica hasta servicios farmacéuticos, fue declarada “facturera” definitiva en agosto de 2019, tras registrar operaciones por más de 644 millones de pesos.



