- Cancún comenzó a mover una de sus apuestas más ambiciosas en materia de transporte público.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
CANCÚN, Q. ROO.- Cancún comenzó a mover una de sus apuestas más ambiciosas en materia de transporte público.
Desde temprana hora, autoridades estatales pusieron en marcha las primeras pruebas operativas de las nuevas unidades del Sistema de Movilidad del Bienestar (MOBI) de la Ruta 27.
Es un proyecto que busca transformar la conexión entre distintas colonias de la ciudad y la Zona Hotelera mediante el recién construido Puente Nichupté.
Sobre el puente vehicular aún en fase de consolidación, la gobernadora Mara Lezama encabezó el arranque del programa piloto acompañada por personal del Instituto de Movilidad de Quintana Roo (Imoveqroo).
La intención, aseguraron, es reducir significativamente los tiempos de traslado de miles de trabajadores y habitantes que diariamente cruzan la ciudad para llegar a la zona turística.
Las nuevas unidades forman parte del MOBI y fueron diseñadas con un enfoque de accesibilidad y modernización.
Cada autobús tiene capacidad para 80 pasajeros e incorpora, piso bajo, rampas para sillas de ruedas, espacios preferentes, señalética braille, aire acondicionado, cámaras de vigilancia, GPS en tiempo real, puertos USB y hasta racks para bicicletas.
Durante esta primera etapa se pondrán en circulación 32 unidades que recorrerán más de 170 colonias de Cancún, beneficiando potencialmente a cerca de 160 mil personas que viven a menos de 500 metros de las rutas trazadas.
El director del Imoveqroo, Rafael Hernández, explicó que el esquema operará con dos modalidades: la ruta “Kilómetro 0”, que mantendrá el acceso tradicional hacia la Zona Hotelera.
Y la ruta “Puente Nichupté”, diseñada para aprovechar el nuevo acceso vial y ofrecer una alternativa más rápida para los usuarios.
De acuerdo con las proyecciones oficiales, el nuevo sistema podría disminuir entre 20 y 50 minutos los tiempos de traslado, una promesa que pone especial atención en quienes diariamente pasan horas en el transporte público para llegar a sus centros de trabajo.
La etapa piloto tendrá una duración de cuatro semanas; las primeras dos se enfocarán en pruebas técnicas sin pasajeros, mientras que las siguientes abrirán el servicio al público para evaluar operación, tiempos y demanda real. Posteriormente se prevé incorporar el pago electrónico.
Además del impacto en movilidad, las autoridades destacaron el componente ambiental del proyecto.
Las unidades cuentan con tecnología Euro VI, una norma que permite reducir hasta 90 por ciento las emisiones contaminantes y disminuir considerablemente los óxidos de nitrógeno.
Mientras Cancún continúa creciendo y expandiendo su infraestructura urbana, el verdadero reto comenzará cuando estas rutas enfrenten el tráfico cotidiano, las horas pico y las expectativas de una ciudad que desde hace años reclama un transporte público más eficiente.



