- El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, calificó como un ‘ridículo’ la marcha de Morena contra el gobierno estatal panista en la capital de Chihuahua, el sábado pasado.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- El dirigente del Partido Acción Nacional (PAN), Jorge Romero, calificó como un “ridículo” la marcha que organizó Morena contra el gobierno estatal panista en la capital de Chihuahua, el sábado pasado.
A través de un comunicado, el líder partidista aseguró que estos actos tienen como objetivo desviar la atención pública de los presuntos vínculos entre los gobiernos oficialistas y el crimen organizado.
“Jorge Romero criticó el ‘ridículo’ realizado ayer por Morena en Chihuahua, con movilizaciones y actos políticos que, dijo, sólo buscan desviar la atención de los señalamientos y acusaciones contra gobiernos del oficialismo vinculados con el crimen organizado”, apuntó la dirigencia del partido.
El sábado, el partido guinda orquestó una movilización en el estado que gobierna la panista Maru Campos para -argumentó- defender la soberanía del país, luego de que dos agentes de la CIA participaron en un operativo antinarco de la fiscalía estatal, sin permiso o conocimiento de las autoridades federales, de acuerdo con el parte oficial.
En tanto, el líder del blanquiazul atribuyó la caída de popularidad de la presidenta Claudia Sheinbaum y el nivel de aceptación electoral de Morena con sus presuntos nexos con el narco.
“La gente ya entendió, mientras ellos se alían con el crimen organizado, nosotros lo enfrentamos; mientras ellos encubren a sus narco gobernantes como Rubén Rocha, nosotros destruimos narcolaboratorios.
“Como lo hizo nuestra gobernadora Maru Campos en Chihuahua. La pregunta de fondo es: ¿Quién está del lado del crimen y quién está del lado de las familias mexicanas?”, lanzó el líder panista.
Sostuvo que el PAN se consolida como segunda fuerza política en el país, lo que lo posiciona como el principal opositor del oficialismo.
Aseguró que, según encuestas y mediciones internas, la institución política que dirige triplicó su preferencia electoral en el último año, al pasar del 7 por ciento al 21 por ciento.
Atribuyó esta tendencia al desencanto ciudadano con el régimen actual y a los resultados de los gobiernos emanados de su partido.



