- La industria náutica de Quintana Roo no prevé un impacto positivo directo por el Mundial de Futbol.
OMAR ROMERO
CANCÚN, Q. ROO.- La industria náutica de Quintana Roo no prevé un impacto positivo directo por el Mundial de Futbol, ya que la mayoría de los aficionados que lleguen al Aeropuerto Internacional de Cancún durante el torneo no se quedarán en la zona.
Esa es la lectura de Francisco Fernández, presidente de Asociados Náuticos de Quintana Roo, quien consideró que los aficionados aterrizarán, tomarán otro vuelo y continuarán hacia las ciudades sede de los partidos.
“Siento que esta vez va a ser muy desagradable para nuestros destinos; van a venir al Mundial y únicamente van a hacer traslados en el aeropuerto, bajan de un avión, se suben a otro y van a otro destino”.
Cancún tiene alta conectividad aérea y eso lo convierte en un punto de tránsito natural para aficionados que llegan de todo el mundo, pero que no tienen intención de hospedarse ni consumir en el destino.
En ese sentido, Francisco Fernández estimó que alrededor de cinco millones de pasajeros podrían moverse por el aeropuerto durante el evento, ocupando asientos en vuelos que de otro modo estarían disponibles para turistas convencionales.
“Eso nos va a dejar cinco millones sin lugares, sin espacio para poder llegar a que nos traigan gente al destino a vacacionar”, señaló.
El directivo también advierte un efecto colateral que podría golpear la temporada de verano, los aficionados mexicanos que destinen su presupuesto al Mundial difícilmente volverán a viajar semanas después.
“Muchos de los que estarán gastando para participar en el Mundial obviamente no estarían viajando en verano a un destino como tradicionalmente sucede”.
El líder náutico, sin embargo, reconoció que espera equivocarse en su diagnóstico, pero los indicadores del sector no dan señales alentadoras.
Desde la pandemia, las reservas se manejan con apenas un mes o veinte días de anticipación, y actualmente el sector opera entre 50 y 60 por ciento de su capacidad, entre 15 y 20 puntos porcentuales por debajo de los niveles de ocupación que registra la hotelería.



