- El DIF Isla Mujeres impartió la plática ‘La prevención del suicidio en las infancias y adolescencias, una nueva narrativa’.
STAFF / LUCES DEL SIGLO
ISLA MUJERES, Q. ROO.- Hablar de salud mental en niñas, niños y adolescentes ya no puede esperar, y se ha convertido en tema prioritario.
En Isla Mujeres, donde la vida comunitaria suele sentirse cercana, pero también expuesta a presiones familiares, escolares y sociales, el gobierno municipal abrió un espacio de reflexión para mirar de frente una realidad sensible: la prevención del suicidio en las infancias y adolescencias.
El DIF Isla Mujeres impartió la plática “La prevención del suicidio en las infancias y adolescencias, una nueva narrativa”.
Estuvo dirigida a personal del propio DIF Municipal, de la Secretaría Municipal de Seguridad Ciudadana, del Ayuntamiento y a docentes, con el propósito de fortalecer la detección temprana, la escucha activa y el acompañamiento oportuno.
Alicia Ricalde Magaña, presidenta honoraria del DIF Municipal, subrayó la importancia de que las instituciones públicas mantengan estrategias permanentes de atención emocional para niñas, niños y jóvenes.
Su mensaje apuntó a una tarea que rebasa los escritorios oficiales: construir entornos donde pedir ayuda no sea motivo de vergüenza, sino una posibilidad real de protección.
María de Lourdes Pinto Loría, doctora en psicología y especialista en promoción de la salud mental y prevención del suicidio, fue la encargada de impartir la ponencia.
Durante su intervención compartió herramientas para reconocer señales de alerta, atender situaciones de crisis emocional y generar espacios seguros en escuelas, hogares y áreas de atención pública.
En Isla Mujeres, la conversación adquiere un sentido profundamente humano.
Prevenir no significa únicamente reaccionar ante una emergencia, sino aprender a escuchar cambios de conducta, aislamiento, tristeza persistente, expresiones de desesperanza o señales de violencia emocional.
También implica que madres, padres, docentes, servidores públicos y personal de seguridad sepan cómo actuar sin juzgar y sin minimizar el sufrimiento.
Durante la actividad se destacó que la salud mental forma parte de las prioridades del gobierno municipal, particularmente cuando se trata de niñas, niños y adolescentes.
Son quienes requieren redes de apoyo sólidas en una etapa de formación marcada por cambios emocionales, presión social y, en muchos casos, silencios difíciles de interpretar.
La plática dejó un mensaje claro para la comunidad: cada conversación puede abrir una puerta, cada adulto capacitado puede convertirse en un punto de apoyo y cada espacio seguro puede marcar la diferencia para una niña, un niño o un adolescente que atraviesa un momento de crisis.
En un tema donde las cifras duelen porque representan vidas, Isla Mujeres apuesta por una nueva narrativa: prevenir desde la cercanía, acompañar con empatía y cuidar antes de que sea tarde.
El tema cobra relevancia en Quintana Roo, una entidad donde los indicadores de salud mental han encendido alertas.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2024 Quintana Roo registró 228 defunciones por suicidio, frente a 183 en 2023.
Además, la tasa estatal pasó de 9.3 a 13.2 casos por cada 100 mil habitantes, lo que colocó al estado entre los primeros lugares del país en este indicador.
En el panorama nacional, la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones ha señalado que el suicidio afecta con mayor frecuencia a hombres, aunque también se observa preocupación por el impacto en población joven.
El grupo de 20 a 39 años concentra una parte importante de los casos, lo que vuelve indispensable trabajar desde edades tempranas en prevención, acompañamiento familiar y acceso a atención psicológica.



