- Vecinos de Santa Úrsula denunciaron que parques cercanos al Estadio Azteca, como Arlington, de las Novias y Huayamilpas, permanecen sin atención ni mantenimiento.
STAFF / AR
CIUDAD DE MÉXICO.- Con nuevos módulos infantiles, aparatos para ejercitarse y trotapista con piso de tartán, el Jardín Chespirito fue renovado como parte de las obras para escenificar el Mundial de Futbol, en el Pedregal de Santa Úrsula.
Los demás parques alrededor del Estadio Azteca -Arlington, de las Novias y Huayamilpas- quedaron sin atención, expusieron vecinos de Santa Úrsula.
Mientras el Jardín Chespirito, situado en la Avenida Circuito Estadio Azteca y renombrado como Parque Tecuiche, tiene una brigada de mantenimiento permanente de la Secretaría de Obras y Servicios Urbanos (Sobse), los espacios públicos en el contorno carecen de cuidados.
“En general, los parques públicos de la zona, que tiene bajo su responsabilidad la Alcaldía Coyoacán, están muy deteriorados”, expuso Rodrigo Rojas, vecino que participó en protestas para reclamar la rehabilitación de los sitios comunitarios.
“El lago del Parque Ecológico de Huayamilpas está verde y contaminado desde hace años, estamos tomando pruebas para que las analicen laboratorios y mostrar la mala calidad del agua, ahuyenta a las aves, daña a tlacoaches y otras especies que se acercan a beber”, comentó Rojas.
Ante las quejas, el Alcalde de Coyoacán, Giovani Gutiérrez, reportó el sábado que con apoyo de la Secretaría de Marina, con instalaciones en esa Alcaldía, será rehabilitado el lago de Huayamilpas, para superar con un humedal el problema del agua estancada, además de una capa de basura.
Junto a la entrada principal del Estadio Azteca, la Secretaría de Gestión Integral del Agua (Segiagua) construyó un jardín infiltrante de lluvia para reabastecer el acuífero, con un mirador hacia el recinto deportivo, en el que visitantes se toman fotos.
“En el lago de Huayamilpas había un ojo de agua, brotaba del subsuelo, pero a alguien se le ocurrió hace mucho ponerle una capa de cemento y no hay circulación del agua, no se oxigena, no se limpia”, explicó la activista del grupo de protectores del ecosistema del Pedregal de Santa Úrsula (Slady), Leticia Yucupicio.
El piso de concreto impide que la lluvia permee hacia el subsuelo, por lo que el caudal existente es agua podrida, que aleja a la fauna.
“El Alcalde me aseguró que se va a quitar esa plancha de cemento, para que el lago filtre la lluvia”, indicó Yucupicio, quien fundó Slady con una área en el parque Arlington, situado frente al Estadio Azteca, para rescatar 70 conejos sobrevivientes en un edificio de la Calle Puebla, en la Colonia Roma, dañado por el sismo de 2017.
En Huayamilpas, cubierta de vegetación floreciente en un pedregal de origen volcánico, debe promoverse un proyecto comunitario de conservación del ecosistema, planteó Yucupicio.
“El Alcalde de Coyoacán prefirió destinar millones de pesos en poner pasto sintético en canchas de futbol junto al lago, en vez de arreglar el problema del agua verde”, comentó la vecina Carolina Reyes.
Como parte de las obras para el Mundial, el Gobierno de la Ciudad propuso a los vecinos de Santa Úrsula transformar el jardín Arlington en un parque de la Alegría, con un Coyosauria, pero los vecinos rechazaron el proyecto porque implicaba cubrir el suelo con planchas de cemento.



